Trompetista. Es uno de los máximos exponentes del "nu jazz"

Erik Truffaz y su cuarteto actúan esta noche en la Sala Zitarrosa

Se lo menciona como «discípulo de Miles Davis» y hay mucho de cierto en ello. Al igual que el fallecido trompetista negro, Truffaz sopla su instrumento con el clásico fraseo davisiano, sobrevolando con sus improvisaciones por encima de una densa y enérgica arquitectura rítmica de sonoridades electrónicas.

Tenía once años cuando quedó flechado con los discos de Miles. Casi simultáneamente escuchó a Deep Purple y le vino la idea de combinar elementos del jazz con las cadencias del rock. Su talento natural y los conocimientos de música que había aprendido desde niño (su padre era saxofonista y director de orquesta), le facilitaron la tarea de buscar y concretar un estilo personal que él definió como «nu jazz».

A los dieciséis años, ya radicado en Francia, abandonó el colegio y se dedicó íntegramente a perfeccionar sus propósitos musicales y practicar un estilo fusión libre y absolutamente personal.

A los veinte formó su primer cuarteto, con el cual hizo giras por distintas ciudades del país, y en 1990 salió al extranjero dispuesto a dar a conocer los resultados de sus experiencias. En los países en los que se presentó, absorbió los nuevos sonidos de las diversas culturas y volvió a Francia con un formidable mestizaje de estilos.

En 1993 participó del concurso de la «Défense de la ville de Paris» y obtuvo el premio especial del jurado. Al año siguiente se produjo su debut discográfico y poco tiempo después Truffaz fue contratado por el importante sello Blue Note, que a la sazón estaba buscando nuevos artistas para abrir su mercado hacia la música de vanguardia.

«Out of a dream» (1997), «The dawn» (1998), «Bending new corners» (1999), «Mantis» (2001), «The walk of the giant turtle» (2003), «Saloua» (2004), «Face-à-face» (2006) y «Arkhangelsk» (2007), son algunos de los discos que lo ubicaron en las preferencias de los aficionados europeos.

«Hay ventajas y desventajas de hacer jazz en Europa con respecto a hacerlo en Estados Unidos», aseguró el trompetista. «En Europa no podemos tocar el jazz que tocan los norteamericanos porque no tenemos el pasado de los negros de América del Norte ni sus reivindicaciones políticas forman parte de nuestro pasado musical. La ventaja es que tenemos otra cultura que nos hace menos prisioneros de esa cultura del jazz tradicional. La desventaja es que es muy difícil alcanzar ese status de reconocimiento internacional que tienen los jazzmen norteamericanos».

En 2004 fue invitado al célebre Festival de Jazz de Montreal, en Canadá, para interpretar composiciones del trompetista John Hassell, un creador que -según Truffaz- fue el que inventó el electro-jazz en los años setenta. Truffaz tuvo además oportunidad de tocar con Michael Brecker, Dewey Redman, Joe Lovano y otros grandes jazzistas, quienes reconocieron en él a un improvisador de sorprendentes cualidades.

Las entradas para este único concierto están a la venta en boletería de la Sala Zitarrosa. Los precios son los siguientes: filas 1 a la 15: $ 680; filas 16 a la 25: $ 580; tertulia alta numerada: $ 420. Los músicos pueden solicitar descuentos especiales escribiendo a [email protected] y por otras bonificaciones consultar al teléfono 90173 03.

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