NOSTALGICO TESTIMONIO DE UNA GENERACION
Juan Carlos Capo nació en Montevideo, en 1938. Sus inclinaciones mayores han sido la medicina y la literatura. Su fuerte vocación por la medicina lo condujo al ejercicio de la psiquiatría y, más específicamente, el psicoanálisis.
En 1983, publicó, en coedición con autores argentinos, «La novela familiar», un libro que aborda temas propios de su práctica profesional como psicoanalista.
Posteriormente, en 2004, editó «Hamlet: ensayos psicoanalíticos», una obra de referencia en esa especialidad médica, en coedición con colegas españoles, venezolanos, argentinos y uruguayos.
«Triste lujuria», que es su primera novela, es un relato autobiográfico, que no posee una temática determinada ni un eje narrativo que la vertebre.
El escritor se confunde a menudo con el personaje- narrador, mixturando episodios de su vida, como su experiencia en la religión católica, su apasionamiento con la causa y la ideología marxista, su posterior desencanto político, su vocación médica y la práctica del psicoanálisis.
El autor posee un buen manejo del lenguaje, alcanzando por momentos picos de destacable fluidez y belleza estilística. Sin embargo, estos atributos se presentan en forma despareja en el transcurso del relato.
La mezcla de ficción y realidad, de recuerdos e imaginación, de testimonio y novela, es uno de los principales atractivos de la propuesta.
El escritor apela permanentemente a la referencia histórica, a la anécdota y a la descripción de barrios tradicionales de la ciudad de Montevideo, mencionando lugares, calles y personajes típicos.
Por momentos, las metáforas entorpecen el discurrir del relato, recargando excesivamente las descripciones. Sin embargo, en algunos casos, la utilización de esas figuras literarias logra jerarquizar la narración.
En «Triste lujuria», encontramos los recuerdos y las semblanzas de alguien que ha vivido y que, gracias a su memoria emotiva, logra transmitir sensaciones, imágenes e impresiones personales. Su discurrir literario retrotrae al lector de su generación a un país que ya no existe y permite a los más jóvenes conocer algo de un pasado atesorado en el imaginario colectivo.
El escritor reflexiona algunas veces con melancolía, otras con ironía y hasta con franca amargura, acerca de algunas facetas de nuestro presente, la pérdida de valores culturales y morales y la extinción de algunos arraigados mitos.
También evoca, con especial y dolorosa lucidez, las dos grandes dictaduras que padecimos en el siglo pasado. Asimismo, ensaya una autocrítica de trazo ideológico, aunque en ningún momento reniega de su origen.
Juan Carlos Capo abusa, por momentos, de la alusión a libros de referencia, artistas y temas musicales, lo cual distrae la atención del lector y entorpece la fluidez del relato.
Empero, al margen de altibajos, «Triste lujuria» es un valioso testimonio generacional, que condensa cruciales fragmentos de nuestra historia contemporánea, narrados mediante un lenguaje fluido y ameno.
(Editorial Planeta)
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