Quedaron descifrados los mapas genéticos de los dos cánceres más mortales del mundo
Los resultados han revelado la enorme complejidad de estas patologías, en las que están implicados más genes de lo que en principio se pensaba, y han dado un giro a la forma de entender y enfrentarse a ellas.
«La idea de que todos los tumores tienen su talón de Aquiles no es correcta», ha explicado a elmundo.es Manuel Hidalgo, director del Centro Integral de Oncología Clara Campal, miembro de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos) y colaborador en el trabajo del carcinoma pancreático. En lugar de eso, Hidalgo y sus colegas, entre los que hay otro español, el oncólogo Antonio Jimeno, han identificado varios genes implicados en la carcinogénesis. «Durante 20 años hemos trabajado con cuatro genes en el manejo del cáncer de páncreas», añade Hidalgo, «y ahora tenemos casi 70 de los que aún hay que averiguar su verdadera implicación en esta enfermedad. Estamos un poco decepcionados porque no hemos dado con un gen clave».
Gracias a la meticulosa metodología empleada por investigadores dirigidos desde el Centro Kimmel se han identificado los genes que están involucrados en la aparición del cáncer de páncreas y del glioblastoma multiforme (GBM). Es una información que, en opinión de los autores, podría tener implicaciones clínicas importantes, aunque también reconocen que los resultados dejan un panorama «desesperanzador», ya que ponen de manifiesto la tremenda complejidad que envuelve a los procesos oncológicos.
Sus trabajos comenzaron con 24 muestras de adenocarcinoma pancreático avanzado y 22 de GBM. Después había que averiguar cuáles de ellos no eran normales y, de esos, cuáles podrían desempeñar un papel crucial en el desarrollo neoplásico. En el caso del cáncer de páncreas, el complejo proceso -detallado en las páginas de la revista Science- culminó con la detección de 63 alteraciones genéticas comunes a la mayor parte de las muestras analizadas. Casi todas las mutaciones eran polimorfismos de un único nucleótido, algo similar a cambiar una letra (que sería el nucleótido) de una palabra (el gen) por otra.
Compartí tu opinión con toda la comunidad