Mil ciento tres peliculas
Uruguay sería un país más triste si no existiera Cinemateca (o algún equivalente). Buena parte de las películas atendibles fueron estrenadas por ella. Nos mantiene informados de cinematografías más o menos marginales, nos permite ver obras de arte que ya salieron del efímero circuito comercial y gestiona un video club surtido y ordenado.
Además, conserva un archivo de 15.570 títulos (incluyendo casi todo lo filmado en el país), forma a los futuros cineastas y a los futuros espectadores con programas para escolares y liceales y está en el centro de casi todas las iniciativas relacionadas al cine.
Su sólo boletín mensual, con tiraje de 22 mil ejemplares, es una fuente de información abundante para quien no tiene tiempo material de ver tanto cine.
Aparte de los estrenos y los festivales, como todo video club, Cinemateca organiza su programación en ciclos. Una línea es el repaso constante de la temporada comercial, que permite a socios seguir, con cierto retraso, lo que se estrenó.
Otra, una historia del cine que va insumiento varios años y llegó a los años 80. Una tercera, ciclos temáticos sobre cosas como «Siglo XX cambalache», música en cine, actores o directores de interés, la edad media, el holocausto o las ideas socialistas.
Las semanas
Pero los ciclos más atractivos –y en este año las más abundantes– son las «semanas» con películas traídas expresamente y que habitualmente no volverán a verse. Embajadas e instituciones estatales de cine tienen a Cinemateca como referente en el país.
Interesa repasarlos:
En enero se vieron 3 estrenos rusos.
En junio una semana del cine Alemán (tambiénse comenzó a estrenar 4 películas de Ripstein). En julio un ciclo de cine suizo coordinado por Cinemateca Uruguaya para América Latina, un ciclo de copias nuevas de películas con Marlene Dietrich y otro de películas del este de Alemania.
En agosto, una semana de nuevo cine japonés, de cine ecuatoriano y festivales de «invierno» y de escuelas de cine. En setiembre, una retrospectiva del alemán Rosa von Praunheim, otra del canadiense Guy Maddin, una de cine francés y otra de cortometrajes españoles. En octubre, semanas de cine de Brasil e Israel, el ciclo Los amores difíciles guionado por Gabriel García Márquez y cinco filmes inéditos de Andrej Wajda.
En noviembre, semana de cine árabe y del Islam, de cine chileno y del cineasta Ricky Tognazzi; además, la institución participó en la Semana de Cine Radical. Este mes, la IV semana de cine de Irán, tres cortos de Arthur Lipsett y una nueva muestra de cine de Israel.
La cuota mensual que habilita a entrar gratis en todas las funciones y a sólo $10 en salas de estreno, está en $ 75 (hacía 18 meses que no subía). Hay posibilidad de pagar con tarjetas con beneficio o de pagar una tarjeta semestral de $360 o anual de $650. El video club se paga aparte. Con una sobre cuota los socios de Cinemateca son también de Socio Espectacular, con acceso a teatros, libros, basquetbol y otras facilidades.
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