"REIRSE HACE BIEN PARA LA SALUD"
¿Cómo definiría su propuesta musical?
No estoy seguro de ser capaz de dar una definición acertada. Puedo decir que es ecléctica, y que en ocasiones tiene humor sarcástico.
¿Qué le permite expresar el humor?
Una composición, como cualquier forma de arte, es una forma de opinar. El humor, cuando está presente, sirve para enfatizar esa opinión y para quitarle solemnidad. Cuando el público se ríe, ya no quedan dudas acerca de la complicidad mutua que se establece, desaparece la desconfianza.
¿Es importante el humor en la vida?
Creo que nadie puede dudar de su importancia. Por lo pronto, reírse hace bien para la salud. En la última actuación de «Muy rico todo» lo comprobamos, cuando se acercaba gente a agradecernos como si le hubiésemos prestado algún servicio médico. Pero también hay distintos tipos de humor. En nuestro caso el humor no pretende representar una evasión, sino una forma de mirar caricaturizadamente nuestro entorno.
Ha trabajado con músicos de gran relieve, hábleme acerca de qué le dejaron esas experiencias.
Cada propuesta en la que participé me aportó cosas distintas y muy valiosas. Con Urbano tuve que aprender a mezclar situaciones musicales complicadas con un «coloque» espiritual muy intenso. Con Patakín tuve que aprender a tocar una música cuya existencia apenas conocía. Con Alberto Magnone conocí una forma de trabajar sumamente profesional y una música exquisita. Con Príncipe me enfrenté a tener que tocar con alguien rebosante de «swing».
Con Cantacuentos tengo la oportunidad de aplicar y desarrollar mi veta histriónica y aprendo cómo se arma un espectáculo integral.
¿Qué proyectos tiene a futuro?
Seguir con las presentaciones de «Muy rico todo», trabajar en un disco nuevo, presentar un espectáculo con los «Payadores Anónimos», grupo que integro junto a César Martínez, Martín Buscaglia y Andrés Notaro.
Compartí tu opinión con toda la comunidad