Mortalidad. Las enfermedades no transmisibles pasan al frente

LAS NACIONES UNIDAS PRESENTAN ATLAS MUNDIAL DE SALUD

Para conseguir la información actualizada, los autores han contado con las estadísticas oficiales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El Atlas está dividido en tres bloques. El primer bloque denominado «Cartografía general sobre desarrollo» nos muestra el nivel de desarrollo socioeconómico de las distintas poblaciones puesto que este nivel incide de forma poderosa sobre las condiciones de vida de las personas y determina el estado de salud de las distintas poblaciones. En esta parte nos muestran, por ejemplo, mapas que hacen referencia a la esperanza de vida al nacer, a la educación y a la renta per cápita. Los desequilibrios entre los Estados del mundo son impresionantes. En el 2005, Luxemburgo ocupaba el primer lugar en cuanto a la renta con más de 62.000 dólares de PIB per cápita; en Sierra Leona sólo se alcanzaban 548 dólares per cápita, disponiendo el 57% de la población de menos de un dólar diario de renta.

El segundo bloque denominado «La salud en el mundo de hoy» ofrece un diagnóstico de la realidad sanitaria actual con las desigualdades entre países. En este bloque nos muestran de qué enferma y muere la gente con un apartado donde se analizan las enfermedades transmisibles en el mundo (prevalencia de VIH/sida, de tuberculosis y de malaria) y las no transmisibles (mortalidad por enfermedades cardiovasculares y cáncer). En este apartado hay algo que me ha sorprendido: aunque se tiende a pensar que las enfermedades no transmisibles se manifiestan más en los países ricos o desarrollados, la realidad es la contraria.

Un informe del Banco Mundial muestra que el 80% de las muertes por este tipo de enfermedades registradas en el 2005 tuvo lugar en países de ingresos bajos y medios.

El último bloque, denominado «Grandes desafíos de la salud mundial» muestra los hábitos saludables que debemos practicar para mejorar la salud en el mundo.

El aumento de la esperanza de vida es, sin lugar a dudas, uno de los grandes logros de la humanidad. Tenemos que tener en cuenta que este proceso de envejecimiento no se detendrá, lo que provocará un tremendo impacto sobre la sociedad y el cuidado de la salud.

Aquí encontraremos consejos sobre hábitos saludables para envejecer con calidad de vida: comer bien y tener un estilo de vida activo, prevenir el tabaquismo, evitar las conductas de riesgo, cuidar nuestra salud mental y proteger el medio ambiente que a su vez es un protector de la salud.

Esta obra analiza las condiciones de salud en las que viven más de 6.000 millones de personas en cerca de 200 países

– Disponer de información fiable y accesible sobre la realidad de la salud mundial es clave para reflexionar sobre determinadas conductas individuales y grupales y promover hábitos de vida saludables en la población, especialmente entre los más jóvenes.

· El desafío más importante de esta obra era poder plasmar información contrastada, actualizada y fácil de comprender para el lector

· La educación para la salud ha de ser un instrumento de responsabilización del individuo para que adquiera los conocimientos, las actitudes y los hábitos básicos para la defensa y la promoción de la salud individual y colectiva

· El mayor reto de la industria farmacéutica es seguir investigando, y contribuir a la mejora de la salud, poniendo al alcance de los pacientes medicinas innovadoras que alivian y curan enfermedades.

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