Las heroínas de la cooltura
El trío es verdaderamente espectacular y su posición de actrices es actualmente de privilegio: Cameron Díaz, Drew Barrymore y Lucy Liu son las beldades que pretenden revivir aquel digestivo clásico televisivo que comandaba Farrah Fawcett con su glamour enrulado, además de las morochas Kate Jackson y Jacklyn Smith.
Y, por supuesto, como en toda superproducción los efectos visuales y sonoros de esta versión cinematográfica de Los ángeles de Charlie, dirigida por McG (quien proviene de la cultura de los videoclips, los casos de bandas como Sugar Ray, Limp Bizkit o Korn), abundan y llegan a la línea de la saturación.
Son los efectos de la cooltura de este tramo epocal en la que se proponen productos ligeros y entretenidos, como llegó a admitirlo la propia Drew Barrymore.
O sea divertirse. Pasarla bien. Palomitas de maíz, una soda superhelada y a toparse con una sucesión de imágenes aparentemente suntuosas, con un toque sensual, secuencias adrenalínicas y todo estará cool, brother.
Los ángeles de Charlie se completa con villanos de la contextura de Tim Curry (uno de los actores más desaprovechados de los ultimos años, muy recordado por sus protagónicos en Times Square y, hace mas tiempo, en The Rocky Horror Picture Show) y del gran Crispin Glover, con novietes apuestos de las chicas como Matt Le Blanc y el héroe de MTV, Tom Green, así como el infaltable Bosley –el enlace de las chicas con el misterioso Charlie– que interpreta de taquito Bill Murray.
Hay una misión: recuperar un software que en primera instancia ha sido robado por Curry para sus beneficios megalómanos,y allí estará el trío con toda su destreza y ovilladas por efectos especiales que vienen a ser un cruce de The Matrix y de Misión imposible, de modo que su destreza, su ingenio y su habilidad son incomparables.
De tanta frivolidad cinematográfica uno llega a cansarse en la butaca y también llega a cansarse cuando se están escribiendo estas anotaciones sobre un largometraje que posee tan poco interés, a excepción quizá de la inevitable belleza de las muchachas, que ya están para desafíos un tanto mayores de acuerdo a sus curriculums.
Porque ya sabemos de la valía actoral de la Barrymore y la Díaz, también de Lucy Liu (una de las damas selectas de la serie televisiva Ally McBeal) y ni qué hablar de Bill Murray, así que Los ángeles de Charlie podría haber tenido un mayor compromiso a nivel libretístico y una dirección con mayor brío, pero habrá que entender que no siempre el traspaso del videoclip al cine funciona. Sí funcionó en el caso específico de Spike Jonze, el realizador de la excepcional ópera prima.
¿Quiéres ser John Malkovich?, uno de los mejores estrenos del 2000. No ocurre lamentablemente con McG.
Por lo tanto Los ángeles de Charlie es de música y escritura ligera, y los momentos que se piensan humorísticos y de cierta carga paródica tampoco cierran o son solventes. Quedan las tres ladies y su naturaleza, como para apreciarlas largamente.
Pero no se puede hablar de cine, apenas si McG logró un capítulo más para ser emitido en televisión.
Los adolescentes irán en masa porque así está diseñado el marketing y ellos son el target, pero en definitiva es un título para el olvido.
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