De la grasa al ácido
Más allá de las modas estéticas, estos procedimientos cumplen también con un cometido clínico. Desde la aparición del gel de ácido hialurónico, los resultados en cuanto a cirugía reconstructiva han sido brillantes y las inyecciones han servido para tratar atrofias grasas en brazos y piernas provocadas por accidentes o intervenciones quirúrgicas y deformidades congénitas. Al ácido, sin embargo, le ha salido un rival: la grasa. El equipo de cirugía plástica del Hospital Clínic de Barcelona ha dado a conocer sus primeros resultados con una técnica de cirugía mínimamente invasiva que permite reconstruir mamas a partir de injertos de grasa, lo que supone un cambio de paradigma en este tipo de intervenciones, gracias al efecto regenerador de la grasa injertada sobre la piel.
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