Candombe. Chico, piano y repique en escena

Hugo Fattoruso y Rey Tambor, esta  noche en el Tartamudo Café y Más

Rey Tambor apunta a mostrar el arte del candombe, su cadencia, versatilidad, lenguaje y poética. Ofrece una muestra de cómo se deben tocar los tres tambores: piano, chico y repique, para dar vida a ese ritmo afrouruguayo.

Los tres jóvenes a cargo de la «cuerda» de Rey Tambor son Noé Núñez, Fernando Núñez y Diego Paredes quienes no sólo son descendientes de africanos sino también hijos de constructores de tambores, tocadores, cantantes y compositores del género.

A ellos se suma Hugo Fattoruso en teclado y voz, exponiendo las melodías y las letras.

El repertorio está conformado por clásicos de candombe de distintos autores uruguayos ­algunos transmitidos de generación en generación que nunca habían sido registrados en un disco­ composiciones de Fattoruso y versiones de algunas canciones muy reconocidas que han sido trasladadas a ese ritmo.

Rey Tambor acaba de publicar su segundo álbum titulado «Emotivo», a través del sello discográfico Los Años Luz. «Emotivo» incluye «Estampa negra» de Pedro Ferreira, «Sale el sol» de Ruben Rada, «La casa de al lado» de Fernando Cabrera y una versión de «10 more Miles» de Francisco Fattoruso, además de composiciones de Hugo Fattoruso.

La banda completa se integra de la siguiente manera: Hugo Fattoruso (teclado y voz), Diego Paredes (tambor piano), Fernando Núñez (tambor chico), Noé Núñez (tambor repique) y Osvaldo Fattoruso (tambor chico, tambor piano y percusión).

Las localidades costarán $120 y lo interesados puede efectuar reservas a través del teléfono 4804332.

Hugo Fattoruso comenzó su carrera musical como un prodigioso, alumno de piano a los cuatro años. A los nueve años, ya formaba con su padre Antonio y hermano Osvaldo el Trío Fattoruso. En este grupo, Osvaldo fue el baterista (¡a la edad de cinco!), Hugo el acordeonista, y Antonio el bajista, tocando un instrumento de su propia construcción (mango de escoba como diapasón, y una única cuerda). El Trío actuaba en festivales callejeros, interpretando los varios estilos del Carnaval uruguayo. A los dieciséis años tomó el bajo acústico como instrumento principal, y se enroló como el miembro más joven de los Hot Blowers, conjunto de jazz y swing que viajó por toda América Latina hacia el final de la década de los cincuenta. Este período podría considerarse el segundo importante desarrollo armónico de este músico, con su concentración y aprendizaje de la improvisación y contrapunto musical en el jazz.

Al comienzo de los años sesenta formó el grupo Los Shakers. Ya hacia el final de la década de los sesenta, las influencias del jazz y del candombe llevaron a Hugo a Nueva York, donde formó el conjunto Opa. Mientras Hugo tocaba el piano y sintetizadores y su hermano tocaba la batería y percusión, el trío se completa con su amigo de la niñez Ringo Thielmann tocando el bajo.

La música de Opa sirvió como importante contribución al desarrollo musical de la próxima generación de músicos uruguayos, y dejó una indeleble marca de los Fattoruso sobre la cultura musical moderna del Uruguay.

Luego Hugo recorrió los Estados Unidos trabajando con una gran gama de artistas, en el CD ‘Nascimento’, que ganó el prestigioso premio Grammy en 1997 en la categoría de World Music. Más allá de sus contribuciones en los teclados y el acordeón, los arreglos de varias de las composiciones en ‘Nascimento’ fueron una colaboración entre Hugo y Milton. Por último, Hugo tomó de sus experiencias en Nueva York para crear su disco «Homework.»

En Montevideo, Hugo pasa la mayoría de sus días en casa, creando, como lo ha hecho durante buena parte de su vida, una variedad de sonidos, melodías y ritmos, fundando una de las obras musicales más ricas y complejas de la música popular uruguaya.

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