TOUCHÉ

Nada de lo humano me es ajeno

Mateína y la audiencia

Pienso en la audiencia como si fuera mi barra de amigos. Tengo la obsesión de compartir con ellos todo lo que aprendo. Por eso, a veces siento que trabajo con «mucho placer» las veinticuatro horas del día. En Mateína nada de lo humano nos es ajeno, por eso, todo es material de trabajo.

 

Cómo comenzás el día?

Si lo pienso un poco, me doy cuenta que cada día es diferente, con Temponi no tenemos muchas rutinas. Si bien puede ser emocionante, cansa más que tenerlas, ya que siempre estás pensando, creando, inventando el nuevo momento que vas a vivir. Es una vida intensa y agotadora. Siempre fantaséo con que me gustaría, de pronnto una mañana, quedarme en casa, no salir, quedarme en casa y ponerme a tejer. Si, a tejer aunque parezca extraño. A dos agujas o crochet. O tener tiempo para mimar a Temponi cocinando. En épocas en que trabajaba menos fuera de casa he llegado a hacer garrapiñada o una torta a las dos de la mañana para satisfacernos un antojo nocturno de dulce.

 

¿Cómo es la vida con Jorge?

Despertarse junto a Temponi es una bendición. Es como tener un angel al lado. Es de esas personas que tiene la capacidad de convertir todos los días, la vida cotidiana, en una aventura. Sin violines ni pétalos de rosas cayendo del cielo, más bien con la disposición a aprender y tratar de ser mejor, por uno mismo y a la vez por los demás. Me ha enseñado la generosidad, la humildad, la fe en mí misma. Aprende rápido de los golpes de la vida y él dice que yo aprendo más despacio y más profundo, entonces juntos también vamos aprendiendo el sentido más profundo de la complementariedad, por qué es bueno el respeto a la diversidad. Porque lo que no puede aportar uno lo aporta el otro.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje