EL REVES DE LA TRAMA
«El pelado», la investigación de los periodistas Gabriel Pereira y Patricia Gamio acerca de la tortuosa vida de Marcelo Roldán, dispara una aguda reflexión en torno a la insoslayable corresponsabilidad colectiva y la dimensión eminentemente social del delito.
Este fenómeno, que es recurrentemente analizado con flagrante ignorancia y hasta cierta banalidad, tiene una génesis claramente multicausal, que excede a meras consideraciones judiciales y hasta académicas.
Salvo en el caso de las poderosas organizaciones delictivas que gobiernan la industria del narcotráfico y otras actividades ilícitas, la delincuencia suele tener, en muchos casos, el rostro de la pobreza y la marginalidad.
Sin pretender inoportunas justificaciones a conductas violatorias de las normas legales vigentes, el tema excede claramente al ámbito de los estrados judiciales, para ingresar en el territorio de la sociología y la psicología social.
Esta pesquisa periodística otorga voz por primera vez a Marcelo Roldán, transformado, por los medios de prensa, en una auténtica vedette y hasta en un producto de consumo masivo.
Víctima para unos y victimario para otros, El Pelado es, sin embargo, un individuo de carne y hueso, que narra su tumultuosa vida, con la franqueza y espontaneidad de cualquier muchacho uruguayo.
Partiendo de la premisa que estuvo diecisiete de sus treinta y dos años privado de su libertad, el relato se torna una experiencia cuasi cinematográfica, aunque con un acento terriblemente desencantado.
Esta historia real discurre entre crímenes, experiencias traumáticas, período de reclusión en precarias condiciones en centros de detención para menores y penales, motines carcelarios y otras peripecias no menos removedoras.
El libro, que está concebido con una esmerada factura periodística y literaria, tiene la superlativa virtud de registrar, en forma tan minuciosa como frontal, las vivencias de este personaje singular.
El trabajo, que recoge otros valiosos testimonios, nos desafía a meditar no sólo sobre la naturaleza del delito, que es obviamente multicausal, sino también en torno a las diversas connotaciones sociales del fenómeno de la violencia.
(Edición de Aguilar)
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