Ley Educativa. Brovetto habló sobre el reclamo de los gremios y dijo que la postura del MPP "es como la del gobierno"

"El cogobierno lo proponemos ahora, ya que con la ley vigente no existe"

0 Brovetto se refirió al proyecto de Ley de Educación presentado hace una semana por el Poder Ejecutivo a los parlamentarios de izquierda. Destacó que «no se elaboró en este último año», sino que «fue un proceso de tres».

 

¿Después que dejó la titularidad en el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) ha tenido contacto con la elaboración del Proyecto de Ley de Educación?

-Por supuesto que sí. Este proyecto de Ley no fue armado este último año, sino que es un proceso que se inició desde hace tres, cuando comenzó el Debate Educativo. Su contenido comienza a gestarse en el año 2005, con el debate a nivel nacional, decisión del gobierno para cambiar algo tan importante como la educación. Fue una tarea de altísimo grado de participación. Se dedicó un año entero a organizar en el país, de manera totalmente autónoma, las asambleas.

¿Qué debe cambiarse? ¿Cuáles son los reclamos de la gente? Son preguntas que nos planteamos para que nos diera lo que nos dio: un rico material que reveló además el grado de responsabilidad que tiene nuestra sociedad con la educación. Mire, no es común que la gente de pueblo se vea generalmente involucrada con los diferentes aspectos de las áreas del sistema. Con la educación pasó que la población se vio profundamente involucrada. Además tuvimos el primer Congreso Nacional de Educación.

Con respecto a eso voy a hacer algunas aclaraciones para evitar malentendidos. La organización del Congreso fue propuesta por el Ministerio de Educación, en aquella estructura que se llamó la CODE (Comisión Organizadora del Debate Educativo), en la que participaban dirigentes políticos y gremios. Se aclaró desde un principio que a lo que se llegaba era a un insumo más, pero de ninguna manera vinculante. ¿Por qué esto? Porque el Congreso no sustituiría al Debate Educativo, que se dio con la participación de la gente de todo el país. Estaríamos traicionando nuestro mecanismo de participación si 1.300 personas, todas muy importantes y vinculadas a la enseñanza, decidieran por el resto del país.

Allí terminó una etapa, la de participación, y la última fue la de elaboración técnica: es decir la transformación de los datos de la realidad basándonos en lo surgido en el Debate y el Congreso, para pasar a una etapa de discusión política, con los legisladores de educación del FA, por ser la fuerza que está actualmente en el gobierno. Luego de concluidos todos los procesos se elaboró un anteproyecto de Ley, que tomó estado público y tuvo reacciones y discrepancias que fueron positivas. Yo no creo que exista una Ley que en cada punto y coma tenga un consenso de todos.

 

¿Usted no quería que ese anteproyecto saliera?

-No queríamos que se tomara como se tomó, como el proyecto del ministerio.

 

¿Entonces qué fue lo que no se entendió? Todos tomaron el proyecto como el del ministerio. También hubo un manto de silencio alrededor de la elaboración en la última etapa. A su vez, usted me explica que el Congreso no era vinculante y sin embargo hasta ahora todos piensan lo contrario. ¿Falló el MEC al explicar cómo sería el proceso?

-En torno al proyecto de Ley de Educación hay como un diálogo de sordos, porque hasta el cansancio se dijo que el Congreso no era vinculante. Inclusive el borrador del proyecto no representaba la opinión del MEC, sino una idea de consensos. Queríamos arribar a un lugar que era políticamente viable. No nos interesaba mantener los borradores de manera apartada de la discusión, pero no queríamos que se tomara eso como la palabra final del MEC. Viendo ahora el proyecto, éste cambió bastante.

 

Pero no cambió demasiado en lo que hoy le interesa a la mayoría, por lo que se ve en los medios. Los reclamos no están comprendidos en lo que refiere a los principios educativos, sino a la estructura política.

-Eso que decís en todo caso no hablaría del todo bien sobre lo que te mencioné antes, en cuanto al interés de los uruguayos por la educación. Yo creo que ese fue uno de los grandes errores de los que empezaron a criticar, porque este proyecto pretende realizar un cambio sustantivo en la educación para que pase a ser el instrumento fundamental de realización individual y felicidad colectiva, para tener un país de desarrollo y creación. En vez de discutir esas cosas, se discutía exclusivamente cómo va a ser que se va a constituir el Consejo Directivo Central, o como se llame en un futuro, de lo que hoy es la ANEP. Son temas importantes, sin dudas, pero instrumentales de lo otro.

En muchas entrevistas que he hecho a quienes reclaman por el cogobierno en la ANEP, me dijeron: «El ex ministro Brovetto y la ministra Simon tuvieron cargos de gobierno en la Udelar, un ámbito cogobernado, y sin embargo no aceptan el cogobierno en la ANEP». ¿Qué les contesta?

-¿Vio? Es como un diálogo de sordos. El cogobierno lo estamos proponiendo ahora, ya que con la Ley vigente no existe.

 

El problema es que no se acepta la presencia de representantes del Poder Ejecutivo o que tengan la mayoría.

-Pero eso es otra cosa. ¿Entonces queremos cogobierno exclusivo o cogobierno? Es la primera vez que se propone una estructura de este tipo, que participen los actores directos de la educación, educandos y educadores. Pero vamos a hablar de la participación de los estudiantes cuando es posible. Por ejemplo, en el ámbito de Primaria no lo es, pues se necesita tener más de 18 años para conformar órganos de decisión. En otras áreas es posible, en el caso de la formación de docentes, donde se propone un ámbito cogobernado como en la Udelar.

 

¿Es un problema de corporativismo? ¿Se busca la participación exclusiva de los docentes y estudiantes?

-No sé, eso debería preguntárselo a los gremios. Nosotros lo que hacemos es proponer una estructura. Este proyecto propone un cogobierno en un número importante: dos docentes en cinco en la ANEP, y en el resto de los subsistemas uno de tres. El resto de los componentes deberá ser propuesto por el Poder Ejecutivo al Parlamento, pero se necesitan mayorías especiales. Estos tres serán dos de la mayoría y uno de la minoría. Aquí no se da esa discusión política de si participo o no participo en este órgano de gobierno, sino que se darán los votos en el Senado. Por lo cual quedarían dos personas propuestas por el Poder Ejecutivo de la mayoría con aval del Senado, uno propuesto por la minoría política con aval del Senado, y dos propuestos por los docentes con voto secreto de ellos y regulado por la Corte Electoral. Ninguno de los tres sectores tendrá mayoría sobre los otros dos reunidos, por lo que tendrá que haber acuerdos en cualquier decisión.

Nosotros creemos que es necesario que el poder político esté vinculado a la educación porque la educación es un instrumento que está vinculado al desarrollo. Si entendemos que las políticas sanitarias las tiene que establecer un gobierno, al igual que las políticas de desarrollo, las políticas educativas también tendrán que formar parte de las decisiones de los gobiernos.

 

«La postura del MPP no  es la de Nora Castro»

Usted ahora me habla ya no como ministro, sino como un ciudadano que preside un partido político. Resulta que ese partido es el que gobierna el país y en su interna presenta dos posiciones diferentes en cuanto a la Ley de Educación. El Movimiento de Participación Popular (MPP) y el Partido Comunista quieren el cogobierno…

-No, no, te corrijo, estás equivocado y no es verdad. El MPP ya se pronunció y el pronunciamiento del MPP no es el de Nora Castro, sino el de Pablo Alvarez. En el Congreso dijo cuál es la posición del MPP.

Te voy a contar una anécdota. En el proceso de elaboración del proyecto presenté en la reunión de los cabeza de lista del FA, los temas centrales de discusión, y la representación del MPP estaba a cargo de Lucía Top
olansky.

Cuando se planteó en la reunión la participación en los órganos de gobierno, la posición del MPP fue más terminante que la que traía el propio ministro: que era absolutamente «imprescindible» -ya no negociable, sino «absolutamente imprescindible»- la participación del gobierno. Cuando decimos gobierno estamos diciendo políticos, la gente que votó la ciudadanía para que llevara adelante el país, y una fuerza política como el FA.

El MPP va en conjunto por una sola postura, que es formalmente estar a favor de la participación a la que hacíamos referencia. Hay sí algunas discrepancias con algunos sectores del Partido Comunista.

 

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