Memoria de la tragedia de un país agredido por el fascismo
En esta cuarta entrega de «Cuadernos de la historia reciente -1968 Uruguay 1985″, que completa una esencial tetralogía documental inaugurada en 2006, diez minuciosos trabajos permiten reabrir renovados debates acerca de la escalada represiva de las décadas del sesenta y el setenta del siglo pasado, el oscuro período dictatorial y la epopeya de resistencia del pueblo uruguayo, que logró la consecución de la restauración democrática.
El libro reúne diversas entrevistas, ensayos y testimonios, que coadyuvan a reinterpretar el fenómeno autoritario en sus diversas facetas, enfatizando particularmente las graves consecuencias provocadas por la grosera conculcación de las libertades públicas y las salvajes violaciones a los derechos humanos.
Como se recordará, la segunda y la tercera entrega de esta colección fueron editadas durante 2007. Según se anuncia, el quinto volumen será publicado en setiembre próximo.
Como en los tres números precedentes, esta decena de aportes constituye un auténtico conjunto testimonial, en torno a un tiempo tan oscuro como tortuoso y naturalmente- trágico.
En consonancia con el criterio de edición de Banda Oriental, en este trabajo colectivo confluyen las voces de algunos protagonistas directos y otros testigos de nuestro pasado reciente.
La diversidad de miradas coadyuva, naturalmente, a repotenciar el aún no agotado debate en torno a la génesis de la violencia política, las circunstancias que rodearon a la escalada represiva y el colapso de una democracia renga y fuertemente vulnerable.
El primer capítulo de esta obra, a cargo de la minuciosa historiadora Clara Aldrighi, incluye reveladoras entrevistas a figuras referentes del Movimiento de Liberación Nacional: Eleuterio Fernández Huidobro, Mauricio Rosencof, Henry Engler, David Cámpora, Celeste Zerpa, Jorge Torres y Carlos Liscano, que se desvinculó de la organización en 1975, en pleno confinamiento.
Los relatos abordan diversas facetas del movimiento guerrillero, que discurren entre la estrategia militar y su estructura de cuadros, pasando, naturalmente, por la experiencia de tormento padecida particularmente por los rehenes, las técnicas de supervivencia en condiciones extremas, la solidaridad, la fortaleza de algunos, la claudicación de otros y las traiciones, aún rodeadas por un aureola de misterio.
En un estupendo trabajo de investigación que merece ser valorado como un material de consulta, el profesor Oscar Destouet ingresa en los laberínticos archivos desclasificados de la dictadura, focalizando su pesquisa particularmente en las actividades del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Su trabajo ratifica, por ejemplo, la innegable responsabilidad del hoy procesado Juan Carlos Blanco que por entonces ocupaba la titularidad de la Cancillería- en los asesinatos de los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz.
Para despejar toda eventual duda, cabe recordar que el Ministerio de Relaciones Exteriores canceló los pasaportes de ambos políticos uruguayos, para impedir que abandonaran Argentina, donde estaban exiliados.
Este valioso aporte abunda en referencias a las tareas de espionaje desarrolladas por los servicios de inteligencia, al seguimiento y clasificación de los ciudadanos en categorías (insólitamente se exigía certificados de fe democrática) y a otras operaciones, abiertas o encubiertas, de flagrante injerencia en la vida privada de las personas.
La proliferación de nombres de personajes reales y situaciones, excede naturalmente el espacio disponible. Sin embargo, el autor logra sacar buen provecho de la información registrada y desclasificada, que corrobora hasta qué punto miles de uruguayos fueron estrictamente vigilados durante el período autoritario.
Los operativos, que tomaron como referencia a los opositores exiliados y refugiados en otros países de la región, se realizaron en forma coordinada con los aparatos represivos de dictaduras cómplices, en el marco del tenebroso Plan Cóndor.
Resulta realmente conmovedora la semblanza de Julio Listre en torno a Horacio Ramos, heroico combatiente asesinado por los represores en el penal militar de Libertad, el 30 de junio de 1981.
La pieza evocativa se erige es un auténtico alegato contra la barbarie y en un himno a la solidaridad entre los compañeros de lucha que compartieron la pesadillesca experiencia de la cárcel y la tortura.
Por su parte, los tres trabajos intitulados «La vida de los otros I», «La vida de los otros II» y «La vida de los otros III», a cargo de María Noel Domínguez, Roger Mirza y Leo Maslíah respectivamente, abordan particularmente el fenómeno de la censura a la cultura, salvajemente agredida por los fiscales uniformados y sus aliados civiles.
Los artículos incluyen reveladores testimonios en torno a las prohibiciones y las serias limitaciones a la libertad de leer y a la circulación y venta de numerosas obras de autores uruguayos y extranjeros, que fueron considerados «enemigos» del gobierno o tipificados de «subversivos».
Estos operativos represivos lindantes en el paroxismo, fueron particularmente severos en el caso del teatro, donde se practicó sistemáticamente la censura previa.
Como no podía ser de otro modo, buena parte del capítulo está consagrada a recrear la clausura del emblemático grupo teatral «El Galpón, cuyos bienes fueron confiscados y sus cuentas bancarias congeladas o directamente saqueadas por los criminales que ostentaban el poder.
En lo que atañe a la música, los testimonios aportados permiten reconstruir la experiencia de asfixia de la producción y difusión de productos culturales, así como la expulsión y exilio de célebres cantautores populares, quienes, desde la diáspora, siguieron denunciando las atrocidades del régimen.
Estos tres capítulos exhiben uno de los rostros más grotescos de la paranoia dictatorial, que conculcó groseramente la libertad de expresión en todas sus manifestaciones.
Otro enfoque realmente removedor es el que atañe al museo de la memoria que, mediante imágenes y textos, reinstala, en el imaginario social, el recuerdo de los tiempos más oscuros.
El origen de la violencia política motiva una indagación histórica de Gabriel Bucheli, que toma como materia de análisis los acontecimientos de enero de 1961, cuando manifestaciones anticomunistas devinieron en trágicos episodios de violencia.
La mera transcripción de artículos periodísticos permite interpretar el clima de tensión de la época, alimentado desde los sectores más reaccionarios de la sociedad y las organizaciones de ultraderecha que ya operaban impunemente en el país.
No menos valiosos son la entrevista realizada por Jaime Yaffé a Efraín Martínez Platero y la introducción de Diego Achard a su libro «Se llamaba Wilson», publicado en forma póstuma.
«Cuadernos de la historia reciente 4″ es un crucial aporte a la reflexión colectiva y una invalorable materia prima de análisis, que realimenta el debate en torno a la génesis del autoritarismo liberticida y la resistencia popular que posibilitó la restauración democrática.
(Edición de Banda Oriental)
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