Aimé Césaire, poeta, "padre de la negritud" y anticolonialista
Defensor del mundo negro y de su revuelta contra el colonizador, Césaire se definía «fundamentalmente poeta, pero poeta comprometido» y «negro, negro, desde el fondo del cielo inmemorial».
Poeta de celebridad universal, Césaire escribió una obra vehemente y reivindicativa, a veces cercana al surrealismo. Alcalde (intendente) de Fort-de-France, la capital de Martinica, desde 1945 (cuando sólo tenía 32 años) hasta 2001, diputado de 1946 a 1993 y presidente del Consejo Regional de Martinica, abandonó la presidencia del Partido Progresista Martiniqués (PPM) en 2005.
La exuberancia de su escritura contrastaba con su estricto estilo personal, siempre con un serio traje de chaqueta y grandes lentes con armazón de carey. Sus detractores ironizaban con sus maneras «a la antigua» pero todo el mundo le respetaba.
Nacido en Basse-Pointe el 25 de junio de 1913, fue un niño superdotado a quienes sus profesores del instituto de enseñanza media Schoelcher de Fort-de-France animaron a proseguir sus estudios. En 1931 se trasladó a París para proseguir sus estudios, y conoció allí a Léopold Sedar Senghor, el futuro presidente de Senegal. En 1932, creó la revista L’Etudiant noir (El estudiante negro) en la que, por vez primera, escritores negros rechazaron los modelos literarios tradicionales.
En 1939 entró de manera rotunda en el mundo de la poesía con «Cuaderno de un retorno al país natal» en el que empleó por primera vez el término «negritud», que definió como «la conciencia de ser negro, simple reconocimiento de un hecho que implica aceptación, tomar conciencia de su destino de negro, de su historia y de su cultura». Senghor afirmaba que fue Césaire el inventor de esa palabra pero el poeta prefería hablar de «creación colectiva».
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