García Márquez edita memorias
El escritor habló por primera vez de su enfermedad en una entrevista con «El Tiempo» de Colombia, que luego fue reproducida por «El País» de Madrid y otras publicaciones.
«Hace más de un año fui sometido a un tratamiento de tres meses contra un linfoma, y hoy me sorprendo yo mismo de la enorme lotería que ha sido ese tropiezo en mi vida –dijo–. Por el temor de no tener tiempo para terminar los tres tomos de mis memorias y dos libros de cuentos que tenía a medias, reduje al mínimo las relaciones con mis amigos, desconecté el teléfono, cancelé los viajes y toda clase de compromisos pendientes y futuros, y me encerré a escribir todos los días sin interrupción desde la ocho de la mañana hasta las dos de la tarde».
«Durante ese tiempo, ya sin medicinas de ninguna clase, mis relaciones con los médicos se redujeron a controles anuales y a una dieta sencilla para no pasarme de peso, agrega. Mientras tanto, regresé al periodismo, volví a mi vicio favorito de la música y me puse al día en mis lecturas atrasadas. Ahora estoy mucho más al corriente de la actualidad y nunca había disfrutado más de mis amigos. Todo esto me ha dado el tiempo y el buen estado de ánimo para escribir las 1.200 cuartillas del primer tomo de mis memorias, que acabo de terminar, y espero iniciar el segundo en enero, después de terminar uno de los libros de cuentos y revisar a fondo el borrador del otro». En junio del año pasado un parte médico que anunció su internación disparó la preocupación por su salud .
Ahora, ha recuperado 15 de los 20 kilos que perdió y se mostró alegre. No edita nuevo libro desde 1995, año en que publicó Noticia de un secuestro y el monólogo teatral Diatriba de amor contra un hombre sentado. Eso sin contar la publicación de sus talleres de guión en San Antonio de Los Baños. Sobre sus memorias que se titularán Vivir para contarlo, adelantó: «Acabo de terminar el primer tomo de unas 1.200 cuartillas, que pueden ser 900 y tantas páginas con una tipografía cómoda. Empieza con la vida de mis abuelos maternos y los amores de mi padre y mi madre a principios del siglo y termina en 1955, cuando publiqué mi primer libro, La hojarasca, hasta viajar a Europa como corresponsal de El Espectador».
«El segundo volumen seguirá hasta la publicación de Cien años de soledad, más de 20 años después. El tercero tendrá un formato distinto, y sólo serán los recuerdos de mis relaciones personales con seis o siete presidentes de distintos países», explicó. García Márquez leyó el primer capítulo de sus memorias en público, en Ciudad de México, el 21 de marzo de 1998. Durante once años ha ido agregando anotaciones. «Recojo cosas que no quiero que se olviden. Tengo miedo de que algún día no tenga tiempo para ello», declaró en 1990. «No escribo siguiendo un orden cronológico, sino como artículos independientes». Sobre una falsa despedida de la vida que circula con insistencia en Internet, pese a que su autoría fue aclarada hace un año (un titiritero mexicano lo escribió para su muñeco), dijo: «Lo único que me preocupa es que me muera por la vergüenza de que crean que yo escribí algo tan cursi. Lo leí hace poco, y lo que más me sorprendió es que mis lectores pudieran creer que fue escrito por mí».
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