El ejército de las sombras,entre la espalda y la cruz
En «Los espías del Papa», el escritor y periodista peruano Eric Frattini construye una investigación sólida, documentada y provocadora, destinada a denunciar las intrigas palaciegas del servicio de inteligencia del Vaticano.
Frattini es autor de casi una veintena de libros, que concentran sus baterías en temas de fuerte impacto y actualidad: «Osama bin Laden, la espalda de Alá» (2001), «Mafia S.A. 100 años de Cosa Nostra» (2002), «Secretos vaticanos» (2003), «La Santa Alianza: cinco siglos de espionaje vaticano» (2004), «ONU: historia de la corrupción» (2005) y la tetralogía sobre la historia de los más famosos servicios de inteligencia, como la CIA, el KGB, el Mossad y M16.
El año pasado, el autor publicó su primera novela intitulada «El quinto mandamiento», que provocó, naturalmente, una previsible controversia.
Además de su removedora producción literaria, el escritor trabaja como analista en «Diario de la noche» de Telemadrid y colabora asiduamente con el programa «Milenio».
Frattini fue corresponsal en Medio Oriente, residiendo en Beirut (Líbano), Nicosia (Chipre) y Jerusalén (Israel), lo cual le permitió cosechar una rica experiencia que ha volcado en su obra.
Su estilo ácido e inconformista se proyecta a la escena literaria habitualmente en formato de denuncia, con el propósito de revelar los oscuros manejos del poder de las grandes corporaciones políticas, religiosas y empresariales.
Su ensayo e investigación acerca de la historia de la Organización de las Naciones Unidas, que reseñamos hace dos años en esta sección de análisis literario, revela su indudable sabiduría y sagacidad para indagar en los territorios más sórdidos de los grandes centros de decisión global.
«Los espías del Papa» es, en buena medida, una versión ampliada de «La Santa Alianza: cinco siglos de espionaje vaticano», que, hace cuatro años, conmovió profundamente a los lectores y especialistas en la materia.
La osadía y calibre de las revelaciones contenidas en esta controvertida obra, transformaron a Frattini en una suerte de severo fiscal de algunos de los más oscuros procedimientos de la santa sede.
Este libro, que como el volumen precedente transita cinco centurias de historia, arroja renovada luz sobre los conos de sombra del estado territorialmente más pequeño del mundo, cuya influencia, empero, se proyecta a millones de habitantes de todos los continentes del planeta.
En este invalorable trabajo de indagación, que tiene naturalmente connotaciones contemporáneas, el autor narra las biografías de veintiún personajes unidos por un único e insoslayable propósito: servir obsecuentemente al poder de quienes ocuparon y ocupan el trono del Vaticano.
La extensa secuencia de relatos se inicia en el año 442, cuando el Papa Pío V, connotada figura de la tenebrosa Inquisición, fundó la Santa Alianza, una suerte de policía secreta del Vaticano, destinada a desarrollar clandestinas actividades de inteligencia.
El investigador explica los diversos entretelones que rodearon la creación de esa organización de elite, cuyo cometido era operar en favor de los intereses del proyecto hegemónico de la Iglesia Católica.
Estos personajes actuaron siempre bajo el paraguas protector del poder pontificio, infiltrándose en las cortes de las monarquías no alineadas ni complacientes con el Vaticano.
El sagaz cronista interpela al pasado, al reconstruir las viscerales luchas entre católicos y protestantes, que se dirimieron, por ejemplo, en la Inglaterra de la reina Isabel I, cuyo proyecto político y religioso desafiaba permanentemente a la autoridad espiritual del Papa.
En ese marco, Frattini denuncia, sin ambages, las pérfidas intrigas del papado para restaurar su poder en las Islas Británicas, en alianza con la renegada María Estuardo.
Las sórdidas operaciones perpetradas por los agentes secretos del pontificado, constituyen un contundente testimonio de la inmoral praxis política del Vaticano y de la incidencia del servicio de inteligencia en la empresa expansionista de la Iglesia.
El avezado cronista desentraña la compleja maraña de conspiraciones ejecutadas por los oscuros personajes, algunos de ellos públicamente muy notorios y otros meros desconocidos que actuaron siempre amparados en el anonimato.
El escritor transita los siglos con un criterio casi siempre cronológico, entrelazando impactantes acontecimientos políticos, aberrantes crímenes y traiciones perpetradas por esa guardia clandestina.
Eric Frattini ingresa en la intimidad de un servicio de inteligencia que no tenía nada que envidiarle a las potencias dominantes que detentaban el poder, por la minuciosa planificación y ejecución de sus operativos de espionaje.
Mediante la evocación de numerosos sucesos conocidos y aún desconocidos, el especialista construye una sólida tesis en torno al abusivo ejercicio del poder practicado por los constructores de apócrifos paraísos celestiales y promotores de auténticos infiernos terrenales.
La concatenación de secuencias y tiempos históricos responde, casi siempre, a la más radical lógica de causalidad, con el propósito de aportar herramientas idóneas para la interpretación del pasado y el presente.
El autor demuele el discurso oficial de la Iglesia, corroborando que detrás de una fachada aparentemente pacificadora y conciliadora, siempre se ocultó un espíritu intransigente que no admitía ni el menor disenso.
Asumiendo que la historia es una suerte de iceberg que casi siempre oculta bastante más que lo que exhibe, Eric Frattini registra en su obra todo lo subyacente que se oculta bajo acontecimientos de conocida visibilidad.
La obra revela la intrincada trama tejida por sucesivos pontífices, quienes conformaron un poder paralelo destinado a desestabilizar gobiernos, perpetrar golpes de Estado, armar intrigas, difamar y hasta cometer incalificables asesinatos.
El propósito que se ocultaba y aún se oculta detrás de esas inmorales actividades, fue y naturalmente es, mantener enhiesta la autoridad política y espiritual de la Iglesia Católica en el Occidente cristiano y preservar una moral arrogante y autoritaria.
La pluma del investigador se abre camino también a través de los territorios de la historia contemporánea, para denunciar la operativa de espionaje de los clandestinos servidores del Vaticano.
La organización, que actualmente se denomina La Entidad, tuvo inocultables implicancias en sucesos acaecidos en la corte del rey Luis XIV, la revolución francesa, el entorno del emperador Napoleón, la revolución rusa y hasta en la Alemania nazi.
Partiendo de la tesis de que todos los personajes y hechos mencionados son reales, Eric Frattini desarrolla una sólida y documentada investigación, destinada a denunciar las conspiraciones de estos «soldados de Dios».
Aunque el abordaje es naturalmente subjetivo en función de la contundencia de las pruebas recabadas por el autor, la obra posee el intrínseco valor de un testimonio tan valiente como esclarecedor.
(Edición de Espasa)
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