¿Es cierto que existen métodos anticonceptivos, desde tiempos remotos o es algo nuevo? Me gustaría saber algo sobre eso… Muchas gracias desde ya.
Hay referencias de la búsqueda de la anticoncepción desde tiempos inmemoriales y aparece detallado en escrituras muy antiguas. El papiro de Petri, del año 1850 A.C, decía que una mezcla de estiércol de cocodrilo y miel, colocado en la vagina femenina antes del coito, resultaba eficaz barrera para los espermatozoides. Estos “pesarios”, como se les conocía, tuvieron una pequeña diferencia con los elaborados en la India y Africa, al variar las excretas por las de elefante. Esto se mantuvo vigente hasta el siglo XI de Nuestra Era.
Según los doctores Niels Lawersen y Seteven Whitney, en la obra “Este es tu cuerpo”, hubo también pesarios de oro, y consistían en una esfera de 18 mm de diámetro, que se insertaba en la vagina antes del acto sexual.
La quinina, fue otro método que se usó en la antigüedad y sobrevivió hasta este siglo, siendo un contraceptivo reconocido porque ofrecía bastante seguridad de impedir los embarazos. Se tienen datos de que recién se comercializó en 1886 y fue dejada de lado un tiempo después, porque, al parecer era irritante, a pesar de su buen resultado.
De la misma idea de los pesarios provienen los diafragmas, que existen aún hoy en día, y se dice que su antecesor fue la cáscara de nuez, debidamente acondicionada.
Sobre los dispositivos de absorción, la referencia más remota apareció en el papiro de Ebers, donde consta que un método muy efectivo para evitar la fecundación, consistía en un tapón hecho de hilaza y empapado con acacia y miel.
Para los talmudistas (personas que siguen la doctrina del Talmud, libro santo de los judíos), las esponjas fueron buenos anticonceptivos, pues así lo mostraron sus mil años de uso.
Administradas nada menos que con instrumentos hechos con cuerpos de animales o picos de pájaros, aparecieron las duchas vaginales en la literatura egipcia y entre las damas de la época. En su preparación se aconsejaba mezclar alumbre con jugo extraído de las plantas de cicuta o té verde.
Desde épocas prehistóricas aparecieron también los preservativos, que deben su creación a la necesidad de evitar las enfermedades de transmisión sexual, mucho antes que se relacionara el sexo con la concepción.
La historia del también llamado condón, conocido en muchos lugares de América como gorrito, forro, protector, preservativo, camisinha etc. entre otros nombres, se remonta nada menos que a la época de Minos, rey de Creta. Según la leyenda, este señor usaba una vejiga de cabra como medio para evitar la concepción. Pero fueron los romanos los primeros en emplearlo como barrera contra las enfermedades sexuales de esa época.
En la Roma antigua e imperial se empleaban las tripas y las vejigas de los animales para cubrir el pene, pues esos tejidos tenían la apropiada finura y una gran capacidad de tensión.
Los primeros datos documentados sobre los preservativos se remontan al Renacimiento. El primero en proyectar un profiláctico con declarados fines anticonceptivos, además de sanitarios, de material de lino, fue el médico italiano Gabriel Fallopio. La primera mención en la historia inglesa se remonta a 1717, cuando en la revista Tatler se contaba que Carlos II, después de tener tres hijos ilegítimos, recurrió al uso de preservativos por consejo de un tal doctor Condom, del cual proviene uno de los nombres por el que se los conoce.
Por su parte, el legendario Casanova, en sus famosas correrías, los usó constantemente. De acuerdo con la historia, exponía a sus amigos las ventajas de uso de lo que llamaba el “capote inglés”.
A fines del siglo pasado, los preservativos hechos de cuero de animales y tejidos finos y lubicados comenzaron a ser sustituidos por la goma obtenida del árbol Herves Brasiliensis, y vulcanizada después de ser elaborada con solventes a base de petróleo. Luego, en Europa y América del Norte se comenzó a trabajar el látex de goma proveniente del sudeste asiático.
Se tienen datos de que en 1997 se produjeron casi 10 mil millones de preservativos en el mundo, empleando más de 13 mil toneladas de látex, que cada vez es más sustituido por el poli-uretano, capaz de ofrecer mayor seguridad con un mínimo de espesor. Se sabe que a la fecha, las cantidades son mucho mayores, pero al haberse multiplicado las fábricas que los producen es más difícil saber cantidades aproximadas.
Se han seguido creando efectivos métodos de planificación familiar desde siempre; desde los preservativos, pesarios con forma de pastillas, cremas, spray, y las píldoras anticonceptivas, de toma diaria, de emergencia y las inyecciones mensuales, los parches, etc. etc. hasta las intervenciones quirúrgicas como las ligaduras de las trompas de Falopio de la mujer o la vasectomía en los varones.
También han aparecido nuevas técnicas para provocar el aborto, menos riesgosas y agresivas que las que anteriormente se empleaban de “raspaje” con una cuchara llamada “legra”, de ahí el término “legrado” o introduciendo una sonda u otro objeto punzante en la mujer, o con un potente extractor . Hoy día, basta con introducirse o tomar unas pastillas y esperar que el embarazo se interrumpa y se expulse el embrión o feto.
(*) La psicóloga y sexóloga Soledad Márquez contestará, a través de esta
columna, las preguntas que se le dirijan al teléfono 9084510, al e-mail solmar@chasque.net o a la redacción de La República (Avda. Garibaldi 2579, Montevideo).
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