En diez días comienza el diluvio cinematográfico
Entre el 15 y el 30 de marzo las pantallas de las salas de la Cinemateca recibirán esa programación cuyo espíritu sigue siendo el mismo que animara aquel ya lejano primer festival de 1982: el de constituir una ventana abierta al cine del mundo, el vehículo a través del cual llega una selección de calidades de los más diversos orígenes, culturas, géneros y estilos. Documentales y ficciones, films en concurso y fuera de él, premios de festivales, producciones realizadas por uruguayos aquí mismo y en el ancho mundo, cortometrajes nacionales y visitas extranjeras forman parte del rompecabezas.
Secciones
Como todos los años, la programación aparece organizada en una serie de secciones (esta vez son quince) que tratan de imponer un poco de orden en el aluvión. El bloque de largometrajes en concurso abarca desde la «A» de Alemania hasta la «T» de Turquía, con una cincuentena de films producidos en los últimos dos años. Algunos títulos y nombres pueden resultar más conocidos o llamativos que otros, desde La granja de las alondras de los italianos Paolo y Vittorio Taviani, quienes se interesan aquí por el tema del genocidio armenio de 1915, o Imperio del norteamericano David Lynch, un juego de atmósferas inquietantes y climas sugestivos a propósito de un rodaje amenazado por lo imprevisto, quizá sobrenatural. Pero en la misma sección hay cosas importantes de Alemania ( Requiem, el exorcismo de Micaela, de Hans-Christian Schmid, cuenta en clave más seria el caso auténtico original que Hollywood ficcionalizara más abundantemente en El exorcismo de Emily Rose, entre otras), de Canadá (Mi Winnipeg, una ficción autobiográfica del siempre interesante y provocativo Guy Maddin), Cuba ( La edad de la peseta, de Pavel Giroud), China (El parque, de Yin Lichua, sobre conflictos generacionales en el país, hoy mismo), un chileno en España ( Lo bueno de llorar de Matías Bize) y un mexicano en México ( La luz silenciosa de Carlos Reygadas, el autor de la inquietante Japón), además de otra constatación del interés del nuevo cine rumano (Cómo celebré el fin del mundo de Catalin Mitulescu) y un español premiado con varios Goya, que cuenta con el apoyo de Guillermo del Toro, ese especialista en fantasía y sobresalto ( El orfanato, de Juan Antonio Bayona).
Fuera de concurso habrá también cosas importantes. Un ejemplo entre muchos puede ser A las cinco de la tarde, de Samira Makhmalbaf, de Irán, un acercamiento polémico a los temas de la mujer y el islam.
Italianos
No menos importante es la presencia italiana, que incluye películas a concurso y fuera de él, y también el bloque denominado La Meglio Gioventú, que es lo que sugiera: un conjunto de títulos de realizadores debutantes o muy jóvenes como Alex Infascelli, Alessandro Piva, Laura Muscardin, Alessandro Angelini, Daniele Ganglianone, Andrea Porporati, Michelangelo Frammartino, Paolo Franchi, Stefano Costanzi, Vincenzo Masrra y otros, entre 2000 y 2006.
Otra selección, también italiana, para el caso de documentales presentados en el Festival de Turín, desde un cuadro de la vida laboral a cargo de Francesca Comencini, cineasta con apellido famoso ( En la fábrica), hasta una aproximación a indígenas del Cono Sur ( La nación mapuche, de Fausta Quattrini, y una exploración de cantos femeninos y populares ( Vjesh, de Rossella Schilaci).
Uruguayos
Una de las prioridades de un festival hecho en Uruguay. En la inauguración, Decile a Mario que no vuelva, de Mario Handler. El día de la clausura, en el cine Plaza , Polvo nuestro que estás en los cielos, de Beatriz Flores Silva, una ambiciosa coproducción que evoca los tiempos duros de la violencia guerrillera y el autoritarismo que siguió. Y en el medio otras cosas: el documental El círculo, sobre el ex tupamaro convertido en especialista en medicina nuclear en Uppsala, Suecia, Henry Engler, La deriva, de Alvaro Buela y otros, una mirada experimental a la noche ciudadana. Y todavía más: una informativa con más uruguayos (Oskar Vidal, Gabriela Guillermo, Héctor Di Lavello) y uruguayos en el exterior, incluyendo un corto nominado al Oscar y un largo filmado en México ( La zona) por un compatriota (Rodrigo Plá) sobre libreto de otra (Laura Santullo).
Visitantes
Este año el festival contará con la presencia de Pablo Bardauil y Franco Verdoia, directores de Chile 672 (Argentina).
Rodrigo Espina, director del documental Luca (Argentina).
Paula Gaitán, directora de Diario de Sintra (Brasil).
Harol Trompetero, director junto con Jain Castillo de la película Dios los junta y ellos se separan (Colombia).
Juan Mora Catlett, director de Erendira Ikikumari (México).
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