Dave Liebman en el Teatro Solís
Nacido en Brooklyn el 4 de setiembre de 1946, Liebman estudió piano clásico y las obras de Bartók, Schönberg y Stravinsky. También escuchó música india, africana y caribeña. Fue admirador de Jimi Hendrix, Elvis Presley y los Beatles.
Cuando tenía catorce años lo llevaron al Village Vanguard a ver a John Coltrane y quedó tan impresionado que empezó a estudiar saxófonos, tomó clases con Lennie Tristano y Charles Lloyd y devoró discos de Stan Getz, Miles Davis, Bill Evans y Sonny Rollins.
Su carrera incluyó trabajos iniciales con Pete La Roca, Elvin Jones y Miles Davis. «Esos años que van de 1969 a 1974 fueron una verdadera universidad musical para mí», reconoció años más tarde. «Con ellos comprendí que podría fusionar la música étnica, el jazz intenso al estilo Coltrane, la atmósfera clásica y los ritmos del rock».
Liebman ha tocado con Chick Corea, John Scofield, Tim Hagans, Richie Beirach, Dave Holland, John Abercrombie, Randy Brecker, Eddie Gómez, Mulgrew Miller y Jack DeJohnette y en numerosas grabaciones se lo escuchó además como tecladista, flautista y percusionista.
Grabó más de 300 discos, un centenar de ellos como líder. Entre los más destacados pueden mencionarse «Drum Ode» (1974), en el que «flanqueado por ocho percusionistas, piano, guitarra y bajo, combina felizmente ritmos, timbres y armonías que se pasean de Oriente a Occidente con espléndidos resultados» (Simon Adams), «Homage to John Coltrane» (1987), donde los temas del fallecido maestro «son interpretados por el virtuoso saxo soprano con la emotividad que trasunta su admiración hacia el autor» (Barry McRae), «Miles away» (1994), que es «uno de los mejores tributos dedicados al trompetista. El soprano de Liebman suena gloriosamente» (Michael Tucker) y «Missing a page» (1998), «una música que se escucha con sumo placer y que es una profunda síntesis entre el universo musical afroamericano y una visión europea del jazz» (Maurizio Franco).
Uno de sus últimos CD es «Blues all ways» (sello Omnitone), grabado en 2005 por el mismo cuarteto que viene a Montevideo. A lo largo de ocho temas Liebman y sus músicos ofrecen diferentes visiones del blues, que van desde un homenaje a Elvis Presley hasta el clásico «Bessie’s blues» de Coltrane. Con el poderoso sostén rítmico de Martino y Marchinko, los solos en soprano y tenor serpentean con fluidez y el formidable Vic Juris frasea con sus guitarras con un swing y un sentido melódico deslumbrante.
Es curioso cómo un talento como el de Juris no está valorizado como corresponde. Su estilo recuerda la fineza de un Jim Hall, la sensibilidad de Wes Montgomery, la coherencia de Kenny Burrell. Sabe moverse con igual maestría por los terrenos del «mainstream», el «hard bop», el «blues» y el «funk».
Nacido el 29 de setiembre de 1953, escuchó primero a Chuck Berry pero pronto se interesó en el jazz y la música culta. Trabajó con Richie Cole, Phil Woods, Jimmy Smith, las cantantes Sarah Vaughan y Nancy Wilson, y recordó al genial Django Reinhardt en unos memorables dúos realizados con Biréli Lagrène.
Al igual que Liebman, con quien trabaja desde 1991, pasó muchos años en Europa. Ha liderado discos muy elogiados, como «Night tripper» (1994, con Phil Markowitz), «The music of Alec Wilder» (1996, con Tim Hagans) y «Songbook 2″ (2001, con Michael Formanek y Jeff Hirshfield). Su libro «Modern chords: Advanced harmony for guitar» es uno de los más vendidos entre estudiantes y ejecutantes de ese instrumento.
Será una excelente oportunidad para descubrir a este notable guitarrista que merecería estar ubicado a nivel de los grandes del jazz mundial.
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