LIBROS: Caudillo. La verdad en torno a "Un tal Pepe Artigas"

La épica libertaria y la opción por los excluidos

En «Un tal Pepe Artigas», el periodista y escritor Nelson Caula reconstruye nuevamente al héroe de carne y hueso más allá del mito, en un trabaja que apunta a rescatar su eminente estatura ética.

Nelson Caula, que ha sobresalido por su faceta de investigador, publicó numerosos reportajes y trabajos de análisis acerca de la realidad política social y cultural, tanto en diarios como en publicaciones periódicas nacionales y extranjeras.

Desde 1976, ha desplegado una vasta actividad en radios de Montevideo y el Interior. Actualmente, conduce el programa «El Tungue le», por Radio Uruguay, Emisora del Sodre.

Su carrera fue coronada con una honrosa distinción: fue consultor de UNESCO-Perú en 2005, sobre Patrimonio Inmaterial del Uruguay, en mérito a su valioso aporte al conocimiento de la figura de José Artigas y los personajes de su época.

«Un tal Pepe Artigas» es el decimoquinto libro de Nelson Caula, desde su debut en la escena literaria registrado en 1986.

De su misma línea de investigación referida a nuestro prócer, cabe destacar, muy particularmente, «Ansina me llaman y Ansina yo soy» (1996), «Artigas ñemoñaré: vida privada de José Artigas» (1999), «Bienvenido Vaimaca Perú» (2002) y «Artigas ñemoñaré II» (2004).

Este nuevo libro permite el reencuentro del autor con su pasión sin dudas más entrañable: la historia de José Artigas, sus ambientes y los personajes que le acompañaron en su peripecia vital y su heroica gesta libertadora hasta el oscuro exilio en el Paraguay.

El trabajo rescata, con plausible sentido de la oportunidad, algunos nombres, lugares y valores a menudo discriminados o menospreciados por la historiografía clásica y por imaginarios sociales impregnados de convencionalismos o discursos laxos promotores de la inmovilizante cultura del bronce.

Fiel a su estilo frontal y comprometido con la verdad, Caula aporta nuevas claves para la interpretación de la personalidad y la frustrada epopeya del emblemático libertador.

Aunque naturalmente el lector podrá apreciar que parte de la información contenida en esta obra se nutre de los dos tomos de «Artigas ñemoñaré», Caula corrobora que el tema no está agotado ni mucho menos.

Es que la inmensa dimensión de la figura de José Artigas siempre justifica nuevas miradas y ángulos de observación, con el propósito de rescatar la vigencia teórica de su ideario y la inconmensurable estatura de su figura.

Sin embargo, el investigador ratifica la necesidad de rescatar el costado más humano del libertador, desestimando la lisonja fácil y los discursos vacíos de contenido que suelen identificar a la historia oficial y los vanos intentos de apropiación de su figura.

Obviamente, este abordaje no supone, en modo alguno, soslayar la matriz eminentemente revolucionaria del protector de los pueblos libres y menos aún su incuestionable opción por los pobres y los excluidos.

Alejada del idealismo complaciente, esta visión supone recuperar la verdadera encarnadura del ideario antiguista, quien no concebía una democracia que no incluyera a los desposeídos, los indios, los negros y otros desclasados sociales expulsados por el sistema hegemónico.

En honor a la verdad pero sin inconvenientes catecismos, Caula asume una panorámica totalizadora de la figura de José Artigas, que integra a su familia, su linaje, sus ambientes, sus grandes epopeyas y su irrenunciable compromiso con los postergados.

Como es habitual, el autor se apoya en abundante documentación y numerosos testimonios de protagonistas de la época, además del aporte de esclarecidos historiadores y estudiosos de Artigas.

Desde el primer capítulo sugestivamente intitulado «Armas como símbolos», el autor se adentra profundamente en el pasado trashumante y baqueano del prócer, explicando, mediante una lectura bastante más minuciosa, la génesis de parte de su ideario libertario.

Caula recuerda que Artigas se forjó como hombre en la fragua cotidiana por la supervivencia, en un horizonte de cielos abiertos que compartió con gauchos, indios, negros y mestizos.

En cierta medida, el carácter claramente inclusivo de su reglamento de tierras corrobora, en forma absolutamente inequívoca, su inclaudicable compromiso con esos «infelices» que nutrieron sus filas en la siempre admirable gesta de la batalla de Las Piedras.

Fruto de ingentes investigaciones plasmadas en obras precedentes, Nelson Caula reconstruye los escenarios espaciales en los cuales se crió, creció y se desarrolló el libertador.

Esos ambientes geográficos y su aprendizaje sobre la cultura de los desclasados coadyuvaron, en forma determinante, al aprendizaje de vida del héroe.

A ello adosó su sensibilidad y su esclarecida percepción de la realidad, la cual fue decantando en un proceso de maduración ideológica que inexorablemente devino en la construcción de su proyecto político.

En «Los coaligados de Casablanca-Paysandú 1811″, el investigador teje la trama que permite reconstruir la insurrección, a partir de acontecimientos clave y múltiples personajes que se van plegando al movimiento revolucionario.

Mediante una reveladora descripción de paisajes históricos y situaciones que responden a ulteriores interpretaciones documentales, Caula recrea las diversas circunstancias que rodearon el estallido rebelde y la inauguración de la gesta emancipadora.

Con el propósito de elaborar una tesis multidisciplinaria que contribuya a aportar elementos de juicio al lector, el investigador se adentra en las lecturas del prócer, que, junto a la influencia de personajes de su entorno, fueron fraguando su indomeñable espíritu libertario.

En tal sentido, Caula señala la indudable influencia de Thomas Paine y otros escritos de autores no menos relevantes, que marcaron a fuego la conciencia crítica de José Artigas.

Es en este contexto que aflora, con mayor nitidez, la veta eminentemente democratizadora del Artigas humanista, a partir de la interpretación de la libertad en estado natural en la cual convivían los indígenas.

Este razonamiento explica, en muy buena medida, el fuerte multiculturalismo étnico proclamado por el libertador y registrado en documentos que constituyen el corazón mismo de su ideario transformador.

Como en las dos inapreciables entregas de «Artigas ñemoñaré», Nelson Caula recobra figuras referentes de la matriz antiguista, hijos reales y adoptivos o meros seguidores cautivados por el magnetismo y el fuego revolucionario del caudillo oriental.

Uno es ellos es, naturalmente, el cacique Andresito, líder, héroe y figura descollante de la gesta independentista, un paradigmático exponente de un linaje marcado por la pasión libertaria.

Obviamente, la historia no se agota en ese relevante personaje, sino que se proyecta a otros nombres indisolublemente ligados a la figura de Artigas y a ulteriores acontecimientos.

Los últimos capítulos de este libro contribuyen a una mejor comprensión en torno a las causales del fracaso del proyecto político del prócer y de su posterior exilio en Paraguay, oscuro y solitario destino de un héroe que soñó con una patria diferente.

En este crucial tramo de la obra, Nelson Caula asume la impostergable emergencia de demoler numerosos mitos, intrínsecamente asociados a eventuales historias negras.

Es claro que la dimensión de las mentiras históricas urdidas por cronistas oficiales, han minimizado la participación de algunas célebres personalidades en la conspiración que derrotó al héroe.

En muy buena medida, el posterior exterminio de la nación charrúa que el autor evoca explícitamente, fue parte del operativo de los traidores que aniquilaron el sueño auténticamente libertario de Artigas y sus fieles seguidores.

«Un tal Pepe Artigas» es un documento singularmente esclarecedor, que coadyuva a reconstruir la memoria en torno a la dimensión eminentemente humana y humanista del prócer.

Tanto la personajes como las situaciones invoca
das por este libro, corroboran la vigencia de un ideario fuertemente comprometido con una democracia plena, sin excluidos ni marginados sociales.

Como en obras precedentes, Nelson Caula ratifica su indudable honestidad intelectual para el abordaje de un tema siempre controvertido, que apunta a recuperar la indudable estatura ética de Artigas y su magisterio revolucionario, que poca o ninguna relación tiene con mesianismos enfermizos, nacionalismos exacerbados o discursos impunemente vaciados por los falsarios de siempre.

(Edición de Rosebud)

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