Tiene la palabra

De Alcira Legaspi de Arismendi

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El día 3 de enero del corriente año en la sección «Calendiario» del diario de su dirección se reitera la versión calumniosa dada por la dictadura y sus seguidores sobre las circunstancias en las cuales el 4 de enero de 1975 Rodney Arismendi fuera expulsado del país.

En diversas oportunidades hemos relatado con precisión los hechos que culminaron con dicha expulsión. Entre otras en dos libros de amplia difusión, uno de 1987 (Forjar el viento) y el otro de 1989 (La resistencia a la dictadura. Cronología Documentada).

Como se expresa en ellos, Rodney no tuvo ninguna participación en el proceso seguido sino que me correspondió, en mi doble carácter de esposa y miembro del Comité Central del P.C.U. de aquel momento, la tramitación de todo el procedimiento. Por eso, aunque no he sido mencionada en la nota de referencia, toda distorsión de los hechos así como su versión difamatoria me involucra. Por esa razón considero mi deber relatar los hechos una vez más.

Todo ocurrió en momentos en que la dictadura buscaba una salida a la situación que le generaba la gran campaña mundial por la libertad de los presos. El 2 de noviembre de 1974 el compañero Seregni había sido liberado (aunque por un período breve). El 14 de diciembre el embajador de la URSS, P. Demidov, me informó oficialmente que el gobierno uruguayo había cursado una consulta al de la Unión Soviética sobre si estaba dispuesto a dar asilo a Arismendi en caso de realizarse su expulsión. Era la única condición que la dictadura ponía a su excarcelación.

Ya en esa primera entrevista y por iniciativa personal pregunté al Sr. embajador si la actitud de la dictadura tenía vinculación con los rumores circulantes sobre una supuesta gran compra de carne por la Unión Soviética, pues me constaba que Arismendi no aceptaría tal fórmula de excarcelación. La negativa del diplomático fue terminante. Por tanto informé a mi compañero y elevé la consulta correspondiente al ingeniero José Luis Massera, secretario del grupo de dirección que actuaba en la clandestinidad.

La dirección del Partido respondió afirmativamente a la misma. Arismendi sería mucho más útil a la resistencia desde el exterior que encerrado en una pequeña celda del 4º piso de Jefatura.

A partir de ahí inicié gestiones difíciles y tortuosas que rebelaban las contradicciones internas del régimen. Además debían realizarse bajo rigurosa reserva. Hubo tironeos. En la tarde del 3 de enero de 1975 la Dirección de Información de Inteligencia todavía sostenía no haber recibido ninguna orden de excarcelación. Pero al día siguiente, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, Rodney Arismendi fue conducido a la base Aeronáutica Militar. Ese día comienza nuestro exilio que se extendería por nueve años y medio.

Aunque en los pasaportes expedidos para Rodney y para mí se estampó con caracteres rojos «Válido solo para ir a Rusia», el repudio a la dictadura y la extensión y el vigor de la solidaridad mundial permitió que recorriéramos todos los continentes promoviendo la unidad más amplia en la lucha por lograr la liberación de los presos y la derrota de la ignominiosa dictadura.

Señor director, apelo a su comprensión y sensibilidad al solicitar la publicación de esta extensa nota.

Salúdalo atentamente

ALCIRA LEGASPI DE ARISMENDI – C.I. 1.737.441-2

 

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje