Escrito por: Genoveva Malcuori

El verano es una buena oportunidad para mostrar el bronceado y los tatuajes ubicados en diversas zonas del cuerpo. Estos tienen gran atractivo visual. Las imágenes que se desprenden de la piel son opciones personales de su dueño. Aunque, también en el mundo de los tatuajes, existen las modas.
“Este año las estrellitas están muy de moda”, explicó Israel, tatuador del local Underground Tattoo. “Así como en una época muchos se tatuaban delfines, en otras rosas o letras chinas, este año mucha gente se tatúa estrellas”, agregó.
María José, de Graphica Tatuaje, comentó que además de las estrellas, “se están tatuando muchas letras góticas”. Cuando le preguntamos sobre la elección previa que hacen las personas dijo que en el local cuentan con un catálogo y debajo de cada dibujo está escrito su significado.
Es así que cada tattoo de letra china que uno ve por ahí tiene sentido nada más que para su dueño. Por otra parte, relató que en general las personas llegan con la idea o el tatuaje elegido de antemano y no lo seleccionan minutos antes de realizárselo.
Cómo y dónde hacer el tatuaje es una decisión personal. “Nosotros no le recomendamos nada al cliente”, afirmó María José, “lo que hacemos es concientizarlos de que es algo que les va a durar toda la vida y que tienen que estar completamente enamorados antes de hacérselo”.
La mayoría de las personas lentamente se entusiasman con la idea de tatuarse y al comenzar el calor toman la decisión de hacérselo. En esa época del año, en los locales de tattoos, la clientela se duplica o incluso la concurrencia puede llegar a ser aún mayor. “Por lo general el 80% del movimiento anual se concentra en el verano”, dijo María José.
La clientela es variada aunque se encuentra fundamentalmente entre los 15 y los 35 años. A tatuarse llega gente “que nunca antes se había hecho nada, y personas que cada dos años se hacen uno”, comentó Israel. En general el que decidió tatuarse nunca lo hace solo, siempre va acompañado.
En el local de Graphica Tatuaje es común que un adolescente que va a tatuarse llegue con toda la barra de amigos. Al local de Israel en más de una ocasión llegaron madres para controlar lo que le hacen al “nene”. “Cada tanto pasa que viene una madre para controlar el tema de la higiene, pero nunca vino ninguna para reclamar cómo le pudimos hacer un tatuaje al nene”, contó Israel. “Y es que si vos te querés hacer un tatuaje y en tu casa no te dejan, igual te lo vas a hacer de cualquier manera”.
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