¿Qué sucede cuando un cuerpo comienza a caer?
Sobre la trayectoria de Contradanza, que en 1987 revolucionó el ambiente y sobre Mujeres criollas, hablamos con una de sus fundadoras, Florencia Varela. Lo que sigue, son extractos de sus declaraciones.
«En 1987 fuimos una ruptura en el lenguaje de la danza. En Uruguay, porque en otros lados esa ruptura ya se había producido. Sobre todo, se trata del proceso de trabajo, que da mucha importancia al bailarín, que le exige mucha creatividad. Ya no alcanza con ser un buen intérprete de movimientos pautados por otro.
«La improvisación, el trabajo previo es una línea que mantenemos. Si miramos para atrás, podemos ver que en los inicios la búsqueda tenía más que ver con la gestualidad y la teatralidad.
Ultimamente, desde hace algunos años, estamos trabajando más desde la fisicalidad. Hemos sido consecuentes, pero los procesos se han convertido en investigación más desde el movimiento. Aunque, a veces esa investigación genera una gestualidad o una situación en el escenario que es emocional.
«Esto puede tener que ver con cambios en nuestro propio cuerpo. Trabajamos con lo anatómico, el análisis de cómo se hace un movimiento; trabajamos más con las leyes físicas.
«Con este método, cada vez, se muestra el momento en que uno está, el presente, lo que se puede mostrar. Y esta vez es la primera que trabajamos con mucha gente. Las ‘contradanzas’ no subimos al escenario. Trabajamos con un grupo de mujeres muy jóvenes que integraron nuestra formación y se están iniciando en la danza más profesional.
«Nuestro trabajo, como creadores y coreógrafos, entonces, es preparar el proceso con muchas propuestas de improvisación, con pautas muy precisas, y dejar correr el agua, como digo.
«En el caso de la pieza de Andrea Arobba, Inestables, esas pautas eran ¿qué significa el equilibrio?, ¿qué sucede entre el momento en que un cuerpo empieza a caer y el que impacta?, ¿dónde, en qué punto del cuerpo, hacia qué dirección está el lugar de la inestabilidad?
«El de Verónica Steffen, Esto es lo que pasa, muestra lo que es armar un proceso de improvisación. Muestra, con humor, las técnicas y de hecho las bailarinas improvisan lo que bailan y lo que dicen. Tiene el desenfado de permitirse parar un momento y que una pregunta: ‘¿cómo sigue?’. Pero al mismo tiempo, introduce un elemento, que es una cuerda, que las ata y con la que interactúan.
«Finalmente, en Corazón… hadas yo planteé ¿qué se siente cuando uno está por intuir algo? ¿qué pasa con el cuerpo? ¿Cuando sentimos que está pasar algo, qué sensación física genera? Eso, el primer día.
«Luego me interesaba también redimensionar lo intrascendente, introduje vasos de plástico, que pueden considerarse muy banales, de mal gusto, y trabajamos muchísimo en redimensionarlo. El plástico tarda cien años en degradarse, muestro cuerpo muchísimo menos, lo que vuelve al momento efímero. Luego, había que sacar una relación motriz con estos vasos, transformarlos en otra cosa, jugar con ellos hasta que perdieran su significado.
«En resúmen: ¿Qué pasa cuando no pasa nada?, ¿cuando no hay nada amplificable? ¿cuando esperás algo y no pasa y entoncs entrás en un estado casi hipnótico». «Al comenzar todos estos procesos, uno mucho no sabe donde va a terminar. De hecho, puede seguir modificando. Eso es lo que tiene la improvisación: el estreno es sólo otro comienzo.
«Y el producto no se deshilvana si uno sabe lo que quiere decir. Pero no estamos mostrando una respuesta. Más bien estamos haciendo una pregunta.»
Compartí tu opinión con toda la comunidad