La Posguerra sucia
La tragedia de las dictaduras genocidas que asolaron al continente americano, provocó secuelas igualmente dramáticas que trascendieron en el tiempo.
Esa historia negra aún instalada en el imaginario colectivo, constituye uno de los más perversos traumas a desterrar, con el propósito de consolidar definitivamente la democracia.
Las huellas de la barbarie se expresan contemporáneamente en el desconocimiento del destino de los desaparecidos y en la impunidad de algunos actores de la represión.
Aunque los enjuiciamientos contribuyeron al indispensable proceso de restauración de la verdad y la justicia, aún quedan muchas asignaturas pendientes.
Hoy como ayer, existe un imperativo insoslayable: la superación de las fracturas de la memoria, condición sine qua non para el tan proclamado nunca más al terrorismo de Estado.
En «La posguerra sucia», el periodista argentino Horacio Verbitsky aporta un valiente testimonio sobre las más graves secuelas de los años oscuros que padeció su país, en medio de un mapa regional dominado por autoritarismo liberticida durante la segunda mitad del siglo pasado.
Pese a que han transcurrido ya más de veinte años desde su exitosa edición original, el libro comporta igualmente un documento de inapreciable valor histórico.
Por más que la mayoría de los episodios recreados ya son bastante conocidos y han sido abundantemente debatidos, la persistencia de algunos de los peores estigmas del terror dictatorial otorga a este trabajo una relevante actualidad.
Editada en tiempos del gobierno del radical Raúl Ricardo Alfonsín, esta obra retrata las dificultades de la transición democrática, fuertemente jaqueada por la memoria del horror y el por entonces aún intacto aparato represivo.
En el decurso de este ensayo histórico de sesgo político, el sagaz periodista analiza las consecuencias de la guerra de Las Malvinas, el conflicto por el Canal de Beagle, la pesada e inmoral deuda externa y, particularmente, las violaciones a los derechos humanos durante la tiranía que asoló al país hermano.
Las reflexiones de Verbitsky abarcan naturalmente la actitud de la Iglesia durante la dictadura, el tenso relacionamiento entre el poder político y los militares y los dilemas del Poder Judicial.
«La posguerra sucia» es un documento impactante y removedor, cuya relectura resulta una suerte de compromiso.
(Edición Debolsillo)
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