La lengua no es de trapo

Parecido no es lo mismo

Escrito por: JUAN MENDIETA

Miércoles 21 de noviembre de 2007 | 4:11
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La semana pasada se informó de la lesión que sufría un jugador de fúbol, y se decía que había sufrido ruptura de ligamentos. Por más que comprendí el mensaje, algo no me cerraba.

Hay sin duda muchas cosas que pueden romperse. La nariz, por ejemplo, puede romperse como consecuencia de un puñetazo; un jarrón de porcelana al caer desde el pedestal; por efecto de un malentendido nefasto puede romperse una amistad de muchos años; también suele romperse un matrimonio en razón de alguna infidelidad conyugal. En fin, para resumir, digamos que te pueden romper el culo a patadas o que la unidad de un partido político se rompió por apetitos personales de sus dirigentes.

Como el lector habrá advertido, el verbo romper se usa tanto en sentido literal (o físico) como figurado.

Ahora bien, por más que el mismo verbo romper sirva tanto para cosas concretas como para cosas abstractas, según en qué sentido se use tenemos dos sutantivos parecidos pero distintos que expresan la acción de romper. Cuando se trata de algo físico, hablamos de rotura; en cambio, si nos referimos a algo intangible, usaremos el sustantivo ruptura. Hablamos de la ruptura de relaciones diplomáticas, pero de la rotura de un vidrio. Nadie diría “la rotura de un noviazgo” ni “la ruptura de la clavícula”.

El asunto es similar a lo que ocurre con el verbo abrir: podemos abrir la puerta, la casa, el corral o el museo; pero también se abre una exposición, unas jornadas de reflexión o una sesión del Parlamento.

Cuando lo que se abre es algo concreto (la puerta, por ejemplo), usamos el sustantivo abertura; en cambio cuando empleamos el verbo abrir en el sentido de iniciar, el sustantivo correspondiente es apertura.

Y finalmente, no olvidemos dos adjetivos que integran la familia semántica de alimento y alimentar: alimenticio y alimentario. El primero lo reservamos para todo aquello que alimenta: el bolo alimenticio, la leche, etcétera; el segundo, para lo que tiene que ver con la alimentación pero que no es nutritivo: la industria alimentaria.

–Usté habla de la leche, ¿pero qué me dice de la grapa, que alimenta el hígado y el espíritu?

–¡Qué lo parió!

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