Dos citas clásicas: México y Uruguay se dan la mano
Durante todo este mes de octubre el Sodre presenta el Festival de Música Iberoamericana, una serie de conciertos dedicada únicamente a la interpretación de obras de Iberoamérica, con artistas uruguayos y extranjeros. En el marco de este Festival hoy se presenta el Cuarteto Latinoamericano a las 20 horas, en el Auditorio Vaz Ferreira de la Biblioteca Nacional (18 de Julio 1790), con un programa que incluye obras del brasileño Lorenzo Fernández y del argentino Alberto Ginastera, además de cuartetos de los mexicanos Mario Lavista y Gabriela Ortiz, compuestos especialmente para el Cuarteto Latinoamericano.
La segunda cita, mañana miércoles en la misma sala, contará con la participación del violinista y presidente del Sodre, Jorge Risi.
Será un grato reencuentro, pues el virtuoso músico uruguayo fue uno de los fundadores del Cuarteto Latinoamericano. Este momento por tanto será el oportuno para celebrar junto al público uruguayo los 25 años del Cuarteto, con un programa que incluye obras de Haydn, Shostakovich y Schubert.
El Cuarteto Latinoamericano es uno de los más aclamados conjuntos de cámara de América Latina. Ha recorrido el mundo divulgando la creación musical del continente. Esta semana retorna a Montevideo luego de dos décadas, para ofrecer dos conciertos en el Auditorio Vaz Ferreira que serán ocasión de celebraciones múltiples. Tanto el primer concierto de hoy, en el marco del Festival de Música Iberoamericana del Sodre, como el segundo de mañana, en el que se eligió interpretar obras del repertorio universal, conformarán oportunidades de generar un reencuentro.
Desde su fundación en 1981 el Cuarteto Latinoamericano está íntimamente ligado a nuestro país, por haber sido uno de sus fundadores es el artista y actual director del Sodre, Jorge Risi.
El violinista vivió algunos años en México hasta que en 1986, restablecida la democracia, retornó al país. Durante su exilio mexicano el uruguayo conoció a los hermanos Bitrán, chilenos también exiliados en aquel país, y junto al violista mexicano Javier Montiel decidieron emprender una empresa musical de alto riesgo pero de gran desafío artístico: formar un cuarteto de cuerdas de gran calidad, basado en el repertorio universal y de gran compromiso con la composición actual latinoamericana.
Los resultados fueron por demás exitosos. Risi acompañó la agrupación durante el primer quinquenio de vida, una etapa fermental y decisiva, años fundacionales. El músico tuvo el arrojo necesario para contagiar e impulsar a aquellos jóvenes músicos a que se lanzaran de lleno a esta aventura. Una vez terminada esta etapa, Risi volvió a Uruguay. A lo largo de estas dos décadas y sin abandonar su tarea docente ni su carrera concertística, estuvo ligado a la gestión de la vida musical uruguaya. Trabajó primero en la dirección artística del Sodre, luego conduciendo los destinos de la Escuela Universitaria de Música (EUM), después como integrante de la Comisión Directiva del Fondo Nacional de Música, y desde este año ocupando la presidencia del Consejo Directivo del Sodre.
Al Cuarteto Latinoamericano entretanto se sumó otro «Bitrán», el violinista Saúl, hermano de Arón y Alvaro, quien volvió a México para ocupar el lugar de Risi luego de varios años de estudio en Israel. Comenzó aquí la etapa de la cosecha: recoger los frutos de cinco años de siembra. Llegaron contratos, giras, grabaciones y clases en Universidades. La consagración definitiva de un nombre que ha aparecido en las principales temporadas de cámara del mundo y el beneficio que da el trabajo concienzudo. Hoy y mañana en la Vaz Ferreira, con entrada libre y gratuita, hay doble oportunidad de disfrutar esta virtuosa cosecha. *
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