La ciudad de Las Piedras fue la sede del Primer Encuentro de Teatro del Oprimido
La asociación civil Gurises Unidos trabaja desde hace un año en esta forma de expresión llamada «teatro del oprimido», con el grupo Cambalache Canario, que tuvo parte activa en el encuentro celebrado en la ciudad de Las Piedras. En la ocasión, los jóvenes canarios recibieron la visita del grupo brasileño Revoluçao Teatral y parte de una compañía de Argentina.
El «teatro del oprimido» tiene su origen en Brasil, a impulsos de Augusto Boal, a partir de la concepción pedagógica de Paulo Freire, y busca mediante la representación de escenas cotidianas y del debate sobre las mismas, la reflexión acerca de los derechos de los jóvenes, la familiaridad con esos derechos y su dominio por parte de ellos. El encuentro fue organizado por Comuna Joven, de la Intendencia Municipal de Canelones (IMC), y Gurises Unidos, con el apoyo del INJU y de la Red Latinoamericana de Teatro del Oprimido. El grupo Cambalache Canario fue creado el 23 de junio del pasado año en Las Piedras, con la colaboración del brasileño Centro de Teatro do Oprimido, del municipio de Santo André, en el estado de San Pablo, como parte del proyecto «Intervención a favor de adolescentes y jóvenes en situación de marginación en el Area Metropolitana de Montevideo y departamento de Canelones», con la colaboración del Centro de Investigación, Educación y Desarrollo (CIES), de Italia. Durante el encuentro se interpretaron piezas breves que recreaban distintas situaciones, con intervenciones que fueron premiadas con calurosos aplausos.
Voluntad de superación
Como parte del proceso de desarrollo de Cambalache Canario se organizó en 2006 la Jornada Teatro del Oprimido, invitando al brasileño Armindo Pinto a realizar una serie de talleres en Las Piedras con jóvenes ya vinculados al proyecto o derivados de organizaciones locales.
Cambalache Canario refleja la voluntad de superación y de integración social de los jóvenes por medio del teatro, incorporando en sus actuaciones las técnicas del teatro del oprimido. Así, se trabajó en la estigmatización hacia los jóvenes procedentes de los asentamientos, en la búsqueda de empleo y la discriminación de género intrafamiliar. El grupo decidió profundizar en las técnicas del teatro del oprimido por entender que es un medio eficaz para provocar la reflexión y fortalecer al individuo en el ejercicio de sus derechos. Un alto porcentaje de los integrantes del grupo pertenece a sectores de alta vulnerabilidad y exclusión social.
Estos adolescentes y jóvenes presentan gran aislamiento a partir de una disminución de la interacción social con el resto de la sociedad, sumándose a ello una baja cobertura de salud y otros servicios públicos, con gran incidencia, además, del desempleo, el subempleo, la precariedad y la informalidad. *
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