LIBROS

Cartas desde la prisión

En «Las cartas desde la prisión», el líder revolucionario Raúl Sendic dialoga con sus hijos desde la pesadilla del encierro, en un entrañable periplo epistolar que comporta un auténtico magisterio de vida y una apasionante épica de lucha por la supervivencia.

En un tan extenso como conceptuoso prólogo, el ex diputado socialista Guillermo Chifflet reconstruye las facetas vertebrales de la figura del paradigmático combatiente, evocando su prematuro compromiso con las causas populares y su inclaudicable militancia por la justicia y la equidad social.

El texto, que revela la innegable admiración que profesa el autor por Raúl Sendic, repasa algunos cruciales acontecimientos de la segunda mitad del siglo pasado, que coadyuvan a demoler el discurso del poder en torno al verdadero origen de la violencia política en nuestro país.

Chifflet reivindica el protagonismo del luchador en recordadas movilizaciones obreras acaecidas en la década del cincuenta, cuando ya comenzaba a aflorar la represión como respuesta al legítimo descontento de la clase trabajadora contra un modelo en crisis que se estaba desmoronando.

Obviamente, la minuciosa retrospectiva se concentra en la actividad revolucionaria de Sendic con los trabajadores rurales, particularmente con los cañeros de Bella Unión, que abrieron un frente de lucha contra la despiadada explotación de los peones por parte del oligárquico patriciado vernáculo.

El prólogo incluye un emotivo reportaje realizado a un cañero que fue publicado en 1970 en el semanario «Marcha», que se transforma en un crucial testimonio que confirma la grandeza, la solidaridad y el acendrado sentido humanista del emblemático combatiente.

Este ejercicio de memoria abarca naturalmente la epopeya guerrillera de Raúl Sendic y su prisión en condiciones infrahumanas en las pesadillescas cárceles de la dictadura.

El trabajo, que oficia como introducción a la lectura de la obra, cuyo autor es un dirigente político de relevantes principios éticos, constituye un elocuente documento sobre la vida de un personaje realmente excepcional de nuestra historia reciente.

Si bien muchos de los acontecimientos recreados son bastante conocidos, el texto coadyuva a una mejor comprensión de los valores y el compromiso de una personalidad referente.

La primera serie de cartas, que data de 1973, está dirigida a su hermana Sonia, con quien mantuvo una intensa correspondencia, antes del comienzo del prolongado período de aislamiento, que cortó abruptamente toda comunicación con el exterior.

En las primeras misivas recopiladas en este libro, el preso narra su inusual experiencia de supervivencia en reclusión.

En ese contexto, Sendic describe explícitamente los padecimientos derivados de la herida de bala que recibió en la cara, que le provocó la destrucción parcial de una de sus mandíbulas y graves lesiones en la lengua y el paladar.

Esa situación, que hubiera doblegado a cualquier persona, no logró quebrar ni física ni psicológicamente al recluso, que, en todas sus cartas, confirma su valor y entereza.

Los pedidos a su hermana de ropa y otros objetos de uso cotidiano, constituyen una mera anécdota. Para Raúl Sendic, lo sustancial era mantener enhiesta la lucidez y seguir desarrollando su intelecto en cautiverio.

La permanente demanda de libros y otros materiales informativos, revela un superlativo interés por las letras, las ciencias y particularmente por los temas agrarios, que corroboran su permanente inquietud por los problemas del campo y la defensa de la causa de los desposeídos.

Ello fue, en buena medida, el núcleo inspirador de su lucha, su militancia social y su rebeldía contra la inmoral explotación sufrida por el trabajador rural, la concentración de la tierra y la injusticia imperante en nuestra campaña.

Estas primeras cartas, condicionadas por la rígida censura de los carceleros, nos permiten conocer a un Raúl Sendic profundamente reflexivo y siempre preocupado por los más cruciales dilemas e interrogantes del ser humano.

Cuidándose de no transgredir las normas impuestas por los implacables perros de presa del gobierno, el preso político igualmente se las ingeniaba para opinar en torno a la sociedad de su tiempo y cuestionar, con velada dureza, las exasperantes asimetrías del modelo de acumulación capitalista.

Sus reflexiones también solían condenar al desenfrenado consumismo y a los anti-valores que el discurso del poder suele inculcar a los más jóvenes, con el propósito de asimilarlos y transformarlos en voluntades funcionales al sistema.

Esta prédica, que está condensada en casi toda la correspondencia, muestra a un hombre de firmes convicciones y presupuestos éticos, que lucho ­hasta las últimas consecuencias- por una sociedad más justa y solidaria.

En la segunda parte de esta obra epistolar, que es bastante más extensa, Sendic desarrolla un diálogo a la distancia con sus cinco hijos: Raúl, Ramiro, Jorge, Alberto y Carolina.

Las cartas incluidas en este minucioso trabajo de recopilación, corresponden al período 1981-1984, que siguió al compulsivo silencio impuesto por el prolongado tiempo de aislamiento al cual fue sometido el preso, en su carácter de rehén de la dictadura.

El encuentro con sus afectos a través de la correspondencia, restituye a Raúl Sendic en toda su grandeza, entero e indomeñable, pese al sufrimiento padecido durante su inhumano confinamiento.

El inclaudicable combatiente, que sobrevivió al suplicio merced a su férrea voluntad y su pasión por la vida, se transformó, a la sazón, en un auténtico maestro para sus hijos, a quienes guió y aconsejó desde su ominoso y despiadado encierro.

Esa suerte de magisterio se torna patente en todas las cartas incluidas en esta obra, que revelan las enseñanzas y los valores que el guerrillero transmitió a sus vástagos.

Todos los mensajes trasuntan la ternura y el amor que profesada por sus seres queridos, para quienes Sendic se transformó en un ejemplo de vida y en un auténtico referente ético.

Su indudable versación en múltiples disciplinas del conocimiento, le permitía dialogar por correspondencia sobre las más variadas materias y especialidades.

En las misivas enviadas a sus hijos, Sendic aborda temas cruciales de literatura, filosofía, historia, geografía, geología, biología, física, química y astronomía.

Obviamente, son permanentes las referencias a los temas agrarios que siempre le apasionaron, en los cuales demuestra sus conocimientos técnicos y su alto grado de actualización.

Estas cartas nos permiten conocer a un Sendic entrañablemente afectuoso y comprensivo, que mantuvo, pese a todos los padecimientos, su espíritu constructivo y su avidez por aprender, razonar e interpretar las diversas inflexiones de la condición humana.

Esta obra nos entrega un Sendic que excede a su mera estatura de combatiente y revolucionario. Este es el Sendic padre, pero también el filósofo de la vida, capaz de comprender los códigos de la genética, las leyes de la naturaleza, el movimiento de los astros y las costumbres de las más ignotas civilizaciones.

El emblemático guerrillero rompe las fronteras del indigno exilio al cual fue condenado en su propio país, para posicionarse frente al presente de su tiempo.

En algunas de sus inteligentes reflexiones, Sendic ensaya una velada crítica social que naturalmente no advirtieron sus censores, al elogiar la conducta solidaria de algunos aborígenes americanos, que compartían todo sin egoísmos ni actitudes mezquinas.

Obviamente, esa ética de convivencia contrasta radicalmente con las reglas de la sociedad capitalista contra la cual el luchó, que se rige por el modelo parásito de acumulación, el monopolio de la riqueza y la despiadada explotación de la fuerza de trabajo.

La prédica de Sendic, que impregna cada carta de un profundo sentimiento humanista, corrobora una concepción de la realidad ciertamente muy compatible
con su teoría y praxis revolucionaria.

Tanto en las opiniones sobre temas científicos como en las vinculadas a cuestiones bastante más cotidianas, aflora el Sendic comprometido con la construcción de un modelo de convivencia justo y solidario, radicalmente antagónico al exacerbado individualismo contemporáneo.

Este libro es, sin dudas, una obra de referencia, que rescata la memoria de uno de los personajes más descollantes de la izquierda revolucionaria uruguaya, quien luchó denodadamente por la construcción de una democracia de fuerte acento social, en la cual los más infelices fueran los más privilegiados. *

(Letra Eñe Ediciones)

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje