Sumando cultura: espacios alternativos
Al hablar de teatro se piensa inmediatamente en El Galpón que funciona desde 1949 como institución teatral. Entre el 76 y el 84, por decreto militar, se clausuró la institución y se expropiaron sus bienes. Algunos de sus integrantes se exiliaron en México y realizaron unas 2.500 presentaciones recorriendo estados mexicanos, países americanos y europeos, denunciando la situación uruguaya. Hoy El Galpón es un referente del teatro nacional con tres salas en funcionamiento, posee un espacio remodelado con hall, entrepiso, cafetería y oficinas. También se piensa en El Circular que apoya al teatro joven, a los nuevos dramaturgos uruguayos; en el teatro Del Notariado o el teatro Victoria, por mencionar algunos.
El teatro que más se destaca por su historia y su arquitectura es el Solís, planificado en 1840. En 1842 se comenzó la construcción que se interrumpió por el sitio de Montevideo. En 1852, finalizada la Guerra Grande, se continuaron las obras que finalizaron en 1856, año en que se inauguró el teatro, el 25 de agosto. Años más tarde se construyeron las alas laterales al cañón central. Con más de ochenta años de funcionamiento se realizaron algunas reformas y en 1998 se cerró para mejorar sus instalaciones hasta reabrir en 2004.
Más que deporte
Pero la intervención actoral no se limita a los espacios concebidos para tragedias y comedias sino que existen otros sitios que dan lugar al drama. No es nuevo que instituciones deportivas cuenten con una sala. La Asociación Cristiana de Jóvenes (Colonia 1870) tiene experiencia presentando teatro, recientemente se pudo ver «Cebolla quemada», unipersonal de Teresa Acosta interpretado por Maribel García, que se mete en la intimidad de una mujer sometida a su marido. El club Biguá (Martín Luther King 562) también tiene su espacio en el que se exhibe «Delmira» de Milton Schinca con la dirección de Carlos Aguilera. Un drama que narra aspectos de la vida de la apasionada poeta Delmira Agustini.
Más que arquitectura y pintura
El museo Castillo Pittamiglio (Rambla Gandhi 633) es un patrimonio cultural que también alberga teatro. Fue construido por Humberto Pittamiglio con una arquitectura que se relaciona con la alquimia. Tiene una torre de 45 metros de altura, puertas y ventanas ciegas y escaleras que no llevan a ninguna parte. Allí se presentan espectáculos vinculados al lugar, dirigidos por Alvaro Loureiro. «Las noches mágicas del castillo» de Dino Armas, en una adaptación de textos de Oscar Wilde y Gustavo Adolfo Bécquer, es una obra en la que se recorre el castillo presenciando teatro, poesía, y cuentos. «Diarios de alquimia» de Daniel Salomone es una historia en la que aparece la transmutación de la materia en un clima esotérico. Otro museo que recientemente ha incorporado la acción teatral es Torres García (Peatonal Sarandí 683), en el subsuelo. El espacio destinado a exponer vida y obra del prestigioso pintor nacional abrió una sala en la que se presentan actualmente cuatro dramas. «El gallinero» de Los Polacos Teatro de Hambre, compañía premiada en encuentros de teatro joven, con la dirección de Rafael Bottaro, que plantea un cuestionamiento al materialismo a través de metáforas; «La sueñera territorio indómito» con autoría y dirección de Jorge Martínez, obra en la que se explora «la vida de los sueños, el misterio del inconsciente y sus habitantes»; «No retornable» del Grupo Los Pintados, una creación colectiva dirigida por Gabriel Martínez que representa un camino que puede verse entorpecido; y «Quitamanchas: pupilas en la nada» con autoría y dirección de Sofía Etcheverry, mujeres en búsqueda de satisfacción perdida.
Con canto y baile
Otro fenómeno nuevo es la permanente presencia de espectáculos musicales en la cartelera. Teatro Comedia (Canelones 2150) es un sitio dedicado sólo a espectáculos con acción cantada y bailada, dirigidos por Luis Trochón. Se viene presentando «Madonna bonus track», musical con canciones de la cantante. El Gran teatro Metro (San José 1211), ex cine con larga historia, presenta obras teatrales y musicales. Buenos Aires tiene tradición en oferta de musicales, algunas de sus exhibiciones se han presentado en Montevideo pero también se han creado musicales propios. Para funciones nacionales y extranjeras el Metro ofrece su sala, un ejemplo de su oferta es la presencia de «Más loca que una vaca» de Hugo Sofovich. Anteriormente se presentó «Día-V: Los monólogos de la vagina» de Eve Ensler con la dirección de Beatriz Massons y Verónica Linardi. Día-V es un movimiento mundial que busca crear conciencia acerca de la violencia contra mujeres y niñas. Los días 23 y 30 las presentaciones destinaron la ganancia a la Casa de la Mujer de la Unión. Para estas funciones se contó con un elenco integrado por mujeres del ámbito cultural y político de nuestro país: Beatriz Argimón, Mónica Botero, Fernanda Cabrera, Carolina García, Teresa Herrera, Malena Muyala, Samantha Navarro, Alda Novell, Soledad Ortega, Ana Prada, Fanny Puyesky, Glenda Rondán, Natalia Trenchi, Carolina Cabrera, Paola Penino y Lizzete Uyterhoeven.
Más que tragos
Intramuros under bar (Convención 1241) presenta dos propuestas creadas, dirigidas y actuadas por un ícono del teatro under nacional, Alberto Restuccia. «Monólogos del pene» con su estilo, su humor, su ironía y el clásico e imperdible «Esto es cultura, animal!», estrenado en 1979 con cerca de mil funciones. Intramuros es un ejemplo de boliche con espacio para el drama. Un lugar muy particular de Montevideo por su ubicación, apartado de la movida de la Ciudad Vieja, su arquitectura de piedra y su iluminación tenue.
Sólo humor
También hay espacios dedicados exclusivamente al género cómico como el Club de comedia Old´Maz (21 de Setiembre 3090) en el que se exhibe «El corazón delator» de Javier Mazza, adaptación de un relato de Edgar Allan Poe; «Sopa instantánea», espectáculo en el que cinco actores, acompañados por un músico, improvisan un drama partiendo de la propuesta de un espectador y «La plaza y el cuarto» creado y dirigido por Luciana Lagisquet, comedia de cruces absurdos entre personajes. Muchos de los boliches que cuentan con teatro dan lugar exclusivamente a comedias y en numerosos casos se trata de monólogos. En Matriz (Bartolomé Mitre 1367) se presenta «Vamos a ponerlo con amor: mitos y verdades del sexo», un diálogo entre la sexóloga Carolina Villalba y «Tío Aldo», un personaje que se puede ver en el programa televisivo «La culpa es nuestra».
Inquietos
El bar Tasende (Ciudadela 1300) sirve como punto de partida para presenciar una obra que tiene distintos escenarios, «Montevideo oculto», parando en lugares en los que se cometieron crímenes. Otro espectáculo que lleva a sus espectadores es «Barro negro» que desde hace muchos años cuenta con un ómnibus en movimiento como escenario, en este caso parten del teatro Solís.
Tendencia
Existen muchos más ejemplos y permanentemente se inauguran espacios, además de aquellos que se utilizan eventualmente. El teatro Moviecenter ha inaugurado una nueva sala llamada Undermovie en la que se presentó «Playa desierta» de Mariana Percovich, drama poético que recreaba vida y obra de la escritora francesa Marguerite Duras. En el barrio Reducto se inauguró Vieja farmacia Solís con «Las nenas de Pepe» que presenta sus últimas funciones, una rara versión de la obra de Federico García Lorca, «La casa de Bernarda Alba», dirigida por Gabriel Calderón. En este caso Bernarda no es conservadora aunque sí exigente con sus nenas a quienes obligará a prostituirse. Otro fenómeno en expansión son los centros culturales, espacios que no sólo ofrecen teatro sino que cuentan con diversas actividades. Con ese cometido aparecen el teatro Florencio Sánchez, La Colmena y el C
entro Cultural de España.
Normas
Al improvisar espacios no se respetan, en algunos casos, las normas municipales. El Mincho bar (Yi 1390) es un clásico de la ciudad por el que han pasado algunos de los mejores escritores y músicos nacionales. Desde 2002 su sótano comenzó a utilizarse como sala teatral hasta que llegó la prohibición de Espectáculos públicos de la Intendencia Municipal de Montevideo.
En el acta Nº 1096 de la Sesión ordinaria del 4 de setiembre de 2003 de la Junta Departamental de Montevideo, bajo la presidencia de Eduardo Brenta, se planteó auspiciar el estreno en el Mincho de la obra «Elena Quinteros, presente» de Gabriela Iribarren y Marianella Morena. Se decidió por unanimidad el auspicio. Cuatro años más tarde del auspicio votado por ediles la IMM prohíbió el uso del lugar. Todos queremos diversidad de espacios con seguridad. Vieja farmacia Solís y Undermovie son ejemplos de sitios que cuentan con la presencia de un bombero en cada función lo que eleva el costo del espectáculo.
No existe una normativa específica para espacios que eventualmente tengan teatro por lo que se aplican las mismas exigencias que a un teatro convencional. Dentro o fuera de las normas el teatro crece, vive y lucha. *
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