"Una isla" en el Palacio Lapido
El fin de semana pasado se estrenó «Una isla», de Darío Campalans y Martín Irigoyen. Es el resultado de un proyecto de investigación teatral de más de dos años, seleccionado por los Fondos Concursables del Ministerio de Educación y Cultura (MEC).
La pieza quiso interrogar espacios todavía poco explorados en el teatro uruguayo, aquellos donde la sensibilidad y la exigencia estética se convierten en algo esencial para el trabajo artístico y sus valores. Hay una fuerte presencia en imágenes, que explota recursos escénicos. El uso del espacio y aun los espectadores son símbolos que se articulan hacia un objetivo común. La atmósfera de la obra tiene un cariz metafísico y atemporal.
Un rey reparte la herencia entre sus hijos mellizos antes de morir. Uno reinará de día y el otro de noche. Estos hermanos fantásticos luchan entre sí, pero el equilibrio de sus fuerzas opuestas no permite que ninguno prevalezca sobre el otro. Así, ciegos de ambición, sus dominios no evolucionan, y por el contrario declinan. Su lucha sin descanso llega a tal intensidad que no sólo la Tierra se detiene sino que el Sol y la Luna son arrastrados a permanecer como estandartes sobre sus cabezas, viviendo así una larga decadencia bajo un continuo diluvio. En medio de esta tormenta, un accidente les muestra que el mundo donde están no es como ellos creían, sino que son piezas en una partida de ajedrez. «Una isla» fue reseñada por el crítico de LA REPUBLICA Jorge Arias como «de lo mejor entre las obras nacionales, y la mejor entre los estrenos de nuevos autores». La obra va viernes y sábados de setiembre y octubre, a las 21.30 horas en el Centro Cultural Lapido (18 de julio 948, 1er piso, teléfono 902 53 79). *
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