EL ARTE UNIVERSAL ESTA DE DUELO: FALLECIO EL GRAN TENOR ITALIANO LUCIANO PAVAROTTI

Una vida plena dedicada al servicio del arte

El célebre tenor falleció durante la noche en su villa en Módena. La televisión pública RAI explicó que las fuerzas del orden establecieron un cordon de seguridad en torno al domicilio del tenor. Luciano Pavarotti fue hospitalizado el 8 de agosto en Módena por un «estado febril» y volvió a su casa el 25 de agosto para proseguir su convalecencia. Una operación a la espalda, a comienzos de 2006, y luego una intervención al páncreas, unos meses más tarde, obligaron al tenor a abandonar una gran gira de adiós, de cuarenta conciertos en el mundo entero, que había empezado en mayo de 2004. Desde entonces el gran tenor ya no apareció más en público. Poco tiempo después de la última intervención, Pavarotti expresó que deseaba retomar la gira para este año 2007, pero no pudo concretar sus intenciones. A comienzo del verano europeo, con motivo de una ceremonia en honor de Luciano en la isla de Ischia, cerca de Nápoles, su esposa dijo que iba bien y que preparaba un disco. «Nunca se puede decir nada con esta enfermedad, pero creo que Luciano saldrá. Concluyó su quinto ciclo de quimioterapia y no perdió ni un pelo y sobre todo, no adelgazó», declaró Nicoletta Mantovani. El miércoles por la mañana, Luciano Pavarotti se congratuló en un comunicado por la creación de un nuevo premio a la «excelencia cultural» en Italia que recayó en él. «Me postro, lleno de emoción, ante el premio que se me acaba de conceder, pues me da la oportunidad de seguir celebrando la magia de una vida dedicada al servicio del arte». Pavarotti, fallecido este jueves, «siempre quiso combatir» el cáncer que padecía y permaneció «muy sereno», declaró uno de los médicos que le cuidó en el hospital de Módena, su ciudad natal. El tenor «siempre fue totalmente consciente de la situación, siempre quiso combatir la enfermedad (…) y estaba muy sereno», dijo el doctor Antonio Frassoldati a la cadena Sky TG24. «Asistimos a Pavarotti en los últimos días y su estado se agravó progresivamente hasta esta mañana», añadió.

Considerado como el mejor tenor del mundo, este típico italiano dedicó su vida a cantar ópera en los teatros más prestigiosos. Dotado de un timbre excepcional, en sus cuarenta años de carrera colmó a todos los públicos, llenando para los aficionados a la ópera el vacío que dejó el célebre Enrico Caruso, desaparecido en 1921. Con su característica barba negra, su sonrisa y su generosa corpulencia, Pavarotti se impuso en los escenarios de todo el mundo, desde la Scala de Milán al Metropolitan Opera de Nueva York, incluso en Uruguay, en un recordado recital realizado en el Estadio Centenario de Montevideo, y actuó en otros escenarios atípicos como la Torre Eiffel en París, la Plaza Roja de Moscú o la Ciudad Prohibida de Pekín. Cuando nació el 12 de octubre de 1935 en Módena, el pequeño Luciano gritaba tan fuerte que el médico dijo a sus padres que el niño sería un «excelente tenor». A la espera de que se cumpliera la profecía del médico, Pavarotti se dedicó a cantar en los coros del teatro de la ópera local y se preparó para ser profesor. Ganador de un concurso en 1961, Pavarotti debutó en la ópera interpretando el papel de Rodolfo en «La Bohème» de Puccini, en el teatro de Reggio Emilia. El mismo año, cantó «La Traviata» en Belgrado. Pronto actuaría en numerosas salas europeas en Amsterdam, Viena, Zurich y Londres. En 1965, triunfó en Miami con «Lucia di Lammermoor», de Donizetti con la soprano australiana Joan Sutherland, que lo acompañó, en una gira por Australia. Ese mismo año, Pavarotti cantó «Rigoletto» y el » Réquiem» de Verdi y «La Bohème» en la Scala de Milán. La Metropolitan Opera lo recibió en 1968 y en 1972, cuando el público le dedicó una gran ovación al interpretar «La hija del regimiento» de Donizetti con Joan Sutherland. Exigente consigo mismo, Pavarotti, que decidió limitar su actividad a un centenar de conciertos por año, fue acompañado en numerosas ocasiones por divas de la ópera como la española Montserrat Caballé.

Junto con los españoles José Carreras y Plácido Domingo formó un exitoso equipo denominado «Los Tres Tenores», que en ocasiones excepcionales presentaban macroconciertos retransmitidos al mundo entero. En 2001, la Ciudad Prohibida de Pekín acogió un concierto de los tres tenores, para apoyar la candidatura china a los Juegos Olímpicos de 2008. Aficionado a los caballos, la pasta y el buen vino, Pavarotti se separó en 1995 de Adua, con quien se había casado en 1960 y tuvo tres hijas. En 2003 tuvo una cuarta hija con su colaboradora Nicoletta Mantovani, con quien contrajo matrimonio en diciembre 2003. Desde abril de 2002, el tenor es también abuelo. Alegre y a veces colérico, voluntarista hasta el punto de perder 35 kilos en unas semanas para cantar Werther, el tenor grabó decenas de discos desde 1964.

Capaz de cantar en todos los registros, desde el clásico hasta la música de variedades pasando por el canto napolitano, Pavarotti no dudó en formar dúos con Sting, Joe Cocker o Mariah Carey para defender causas humanitarias. El tenor, que fue galardonado con varios Grammys, inició en mayo de 2004 una gira mundial de despedida poco antes de cumplir los 70 años. *

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