El retorno del legendario Indiana Jones
Luego de insistentes rumores durante largos años, de manejarse distintos nombres tanto para la dirección de la esperada cinta como en lo referente al guión, reparto y demás, ya está confirmado el rodaje del cuarto filme de la saga que, como se recordará, comenzó, en 1981, con «En busca del arca perdida».
El personaje fue creado literariamente por Campbell Black, a principios de los años ochenta. Con un estilo muy cinematográfico, y concitando un enorme éxito editorial, parecía bastante lógico pensar que el intrépido arqueólogo podía ser llevado a la pantalla grande.
En 1981, Steven Spielberg, amante del género de aventuras y responsable de verdaderos clásicos del género como «Tiburón» o «Parque Jurásico», entre otros, se puso al frente del proyecto.
Para el rol principal, el equipo de producción convocó a un actor que el público ya relacionaba con el género de aventuras como Harrison Ford, el inolvidable Han Solo que apareció en las tres entregas de la emblemática trilogía original de «La guerra de las galaxias».
Aunque existieron resistencias por parte de algunos miembros del equipo de producción, que dudaban si los espectadores aceptarían a Ford en el papel de Indiana Jones luego de verlo en la aclamada saga espacial, la decisión quedó ampliamente justificada apenas el público tuvo oportunidad de ver la cinta, aprobando abrumadoramente la elección del actor para el papel.
Esta es quizá una de las principales razones por las cuales se dilató tanto en el tiempo la realización de esta cuarta entrega. Si bien la idea se venía manejando hacía ya varios años, los productores querían tener la seguridad de que sería él y no otro el que volvería a meterse en la piel del personaje.
En el primer filme, el arqueólogo y aventurero se lanzaba tras la búsqueda de uno de los más formidables tesoros de todos los tiempos, sobre el cual los arqueólogos han venido especulando desde hace siglos: el Arca de la Alianza, que, según los relatos bíblicos, contendría las tablas originales que recibió Moisés con los diez mandamientos.
La película rescataba admirablemente el estilo vertiginoso de los viejos seriales de aventuras, con escenas portentosas como la ya clásica primera secuencia, al final de la cual Indy es perseguido por una enorme roca. El filme resultó deslumbrante desde el punto de vista visual.
La filmación transcurrió en exóticas locaciones de Nepal y Egipto y ostentaba una grandiosa banda sonora acorde al espíritu del filme, creada por el genial John Williams.
Esta primera entrega obtuvo un descomunal éxito de taquilla, revitalizando un género aparentemente en decadencia, acrecentando la fama de Harrison Ford y consolidando a Spielberg como uno de los más grandes maestros del cine de aventuras.
En 1984, el equipo se decidió a revivir al personaje en una nueva realización, «Indiana Jones y el templo de la perdición». Como resultaba obvio, Ford volvió a encarnar al doctor Jones.
En aquella oportunidad, se acentuó el carácter superheroico del personaje y se profundizó aún más en el estilo del clásico serial de aventuras, subgénero cinematográfico que tuvo su auge en las décadas del treinta y cuarenta.
La dirección volvió a recaer sobre Steven Spielberg, quien rodó nuevamente, en variadas locaciones alrededor del mundo, emocionantes escenas de escape en el último minuto, como solía ser típico en aquellas series, mediante una inquieta cámara que siguió al protagonista en escenas de alto riesgo.
La secuela volvió a concitar un gran éxito de público y crítica, tanto desde el punto de vista técnico como visual. La música estuvo a cargo nuevamente del mítico Williams, quien conservó la partitura de la primera entrega, que se transformó en una suerte de clásico.
A pesar de que ya en aquel momento se rumoreaba que Harrison Ford no accedería a protagonizar nuevamente una película de Indiana Jones, finalmente, en 1989, aceptó encarnar nuevamente al legendario personaje en la tercera película de la saga.
En este último trabajo de la trilogía, se explora un poco más la infancia y adolescencia del personaje. Esta cinta, además, tuvo el valor agregado de la actuación del mítico Sean Connery, interpretando al padre del protagonista.
La acción incluía una encarnizada lucha por escapar de una horda de nazis, que buscaban apoderarse del Santo Grial, la mítica copa en la cual -según la Biblia – bebió Cristo en la última cena.
En este último opus que concluyó el tríptico cinematográfico, si bien se conservó el tono de las dos primeras películas, la acción se tornó más reflexiva, apelándose un poco más al componente humorístico.
Los apuntes paródicos son más explícitos en las secuencias que comparten Ford y Connery, quienes encarnan a dos personajes que intentan conciliar sus disímiles métodos y puntos de vista, procurando, al mismo tiempo, restañar viejas heridas y recomponer su difícil vínculo como padre e hijo.
La aventura rediviva
Desde 1989, cuando culminó la saga, mucho se especuló acerca del retorno del personaje a la pantalla grande. Incluso, hace algunos años, el mismo equipo creó para televisión una serie basada en el personaje, que se ocupó de retratar la infancia y adolescencia del mítico héroe.
Esto originó razonables expectativas de que se filmara una nueva secuela, la cual, por diversos motivos, no llegó nunca a concretarse. Una de las principales razones para que esto no ocurriera fue la negativa de Harrison Ford a volver a encarnar al personaje.
El equipo de producción y el propio Spielberg no concebían una aventura de Indiana Jones sin Ford, ya que para el público él «era» Jones. Por lo tanto, a través de todos estos años, la idea no llegó nunca a cuajar.
Otro factor que dificultó la realización fue que, una vez que Ford comenzó a admitir la idea de retornar al personaje, su agitada agenda profesional se lo impidió.
De todas formas, finalmente el milagro está por producirse y, una vez más, el reconocido Steven Spielberg asumirá la dirección de la nueva entrega, en base a un guión del no menos destacado George Lucas.
Hasta el momento, muy poco se conoce en torno al argumento de esta cuarta entrega de la saga, pero ya está confirmada, además de Harrison Ford, la participación de Sean Connery, encarnando, una vez más, al padre del famoso arqueólogo. También actuará Karen Allen, quien interpretó a la novia de Jones en la segunda película.
La filmación comenzará en los próximos meses y el estreno está previsto para el primer semestre de 2008.
Esta nueva película, que estará ambientada temporalmente en la década del treinta del siglo pasado, reactivará la lucha de Indiana y su padre contra los nazis.
Sin lugar a dudas, será un filme ineludible para los incondicionales del cine de acción y, principalmente, del intrépido aventurero Indiana Jones, luego de casi dos décadas de la última historia del icónico héroe de ficción. *
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