Cuarenta años de eximio humor musical
Lo que comenzó como una simple diversión universitaria, con jóvenes que tocaban unos instrumentos estrafalarios y cantaban temas propios bastante desfachatados, se convirtió a partir del 4 de setiembre de 1967 en una creciente catarata de éxitos que desembocó en el triunfal imperio artístico que todos gozamos en la actualidad.
Mucho de lo que ha pasado desde aquella fecha, en la que Gerardo Masana y sus amigos decidieron conformar el núcleo inicial de Les Luthiers, está exhibiéndose en el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires hasta el 16 de setiembre.
Allí se puede circular por unos largos corredores que conducen al espectador a través de cuarenta enormes paneles donde, año tras año, se cuenta la evolución del grupo mediante numerosas fotografías, entrevistas televisadas, reproducciones de partituras, carátulas de discos, programas editados en el extranjero y anécdotas varias.
La recorrida concluye con la exhibición de la estatuilla del «Premio Mastropiero» que Les Luthiers utiliza en su último espectáculo.
Otro sector permite escuchar, cómodamente sentados y con audífonos individuales, las versiones musicales que el grupo interpretó a lo largo de los años, agrupadas según los géneros: música culta, jazz, tango, folclore y otras variedades populares.
Más allá está la exposición de los célebres instrumentos informales, con focos que se encienden iluminándolos de a uno por turno, mientras en los parlantes se escucha el sonido del artefacto respectivo.
Allí están el dactilófono, el bass pipe a vara, el gom horn, la manguelódica pneumática, el robot Antenor y otros que el público puede ver de cerca por primera vez.
Tocata y fuga en la expo
En una enorme carpa climatizada y acondicionada, se desarrollan las conferencias, talleres, homenajes, exhibición de videos, entrevistas y debates, con intervención de los cinco luthiers y el público que abarrota diariamente la Expo y que luego se saca fotos con los artistas y solicita sus autógrafos.
Allí se brindan también los recitales de conjuntos invitados. Anteayer estuvieron los Latin Boys de Bahía Blanca, y anteriormente actuaron Los Bípedos de Mendoza, Tararier de Chile, I Momenti de Rosario y otros. Uruguay estará presente el sábado y domingo próximos con Tocata y Fuga, el sexteto que desde 2001 presenta espectáculos que muestran la clara influencia del grupo argentino. Dos de ellos fueron Inespectáculo Olvidable y Con Cierto Desconcierto, nominados como Mejor espectáculo musical para los premios Florencio.
Tocata y Fuga cuenta con la dirección de Hugo Giacchino y está integrado con Gabriel Alonso, Jorge Damseaux, Gerardo García, César Herrera, Carlos Maiuri y Marcelo Pallarés. Las obras que serán representadas son «Tanguez» (variaciones de texto sobre la misma música típica), la ópera «El olvido» (historia de calamidades con final inesperado), «El carpincho Cucurucho» (cuento musical infantil) y el «Himno de la OMPEP» (Organización Mundial para el Estudio de la Pelotudez).
Toda la Expo es una invitación al placer y el goce de agradecer y compartir con Les Luthiers cuarenta años de diversión inteligente. Antes de retirarse, aquellos visitantes que lo deseen pueden anotar sus impresiones en un álbum destinado a ese efecto. Una rápida e indiscreta lectura permite apreciar desde declaraciones de incondicionales que admiten que Les Luthiers les ha cambiado la vida, hasta fanáticas exclamaciones del tipo «¡No se mueran nunca!».
No sólo no piensan morirse, sino que ya están preparando los números para el nuevo show de 2008. Estos tipos no descansan, les brota el torrente de creatividad. Son inagotables.
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