Canciones para la reflexión
Suzanne, aquella dama medio loca que paseaba de la mano de Cohen por la orilla de un río vistiendo ropas viejas del Ejército de Salvación, cumple cuatro décadas, y el cantautor canadiense lo festeja con la reedición de sus tres primeros álbumes con temas extras.
Leonard Cohen, que nació en Montreal en 1934, tras abandonar su primer grupo, un trío country-western llamado The Buckskin Boys y publicar sus primeros libros de poesía, viajó por Europa a principios de los años 60, para regresar a Estados Unidos y grabar su primer disco en 1967, The songs of Leonard Cohen, con canciones como ‘Suzanne’, ‘The stranger song’, ‘Sisters of mercy’ y ‘So long, Marianne’. La reedición de este álbum incluye además de las diez canciones originales, dos temas inéditos, ‘Store room’ y ‘Blessed is the memory’, grabados en las mismas sesiones y que no se incluyeron finalmente en el disco.
Su segundo álbum, ‘Songs for a room’, grabado en 1969 con canciones, ya clásicas, como ‘Bird on the wire’ y ‘The partisan’, reaparece ahora con otras dos canciones inéditas, ‘Like a bird’, que es una primera versión de ‘Bird on the wire’, y ‘Nothing to one’, primer interpretación de ‘You know who I am’, ambas producidas por David Crosby.
En su tercer LP, ‘ Songs of love and hate’ (1971) la voz de Cohen suena más segura y convencida. La producción de Bob Johnston (Dylan, Johnny Cash, Willie Nelson) subraya el proceso y el canadiense encuentra soltura en su trabajo y a pesar de la austeridad, estas canciones suenan clásicas, hundidas y enormes.
El tercer disco de Cohen es un golpe emocional difícil de contestar y es uno de sus trabajos más personales a la fecha.
Este álbum, en el que se destaca ‘Famous blue raincoat’, incluye una versión inédita de ‘Dress rehearsal rag’.
«Me convertí en un escritor», comentó Cohen hace tiempo. «Un poeta tiene conflictos profundos, y es en su obra en donde reconcilia esos conflictos. Ese lugar es la bahía. No le da orden al mundo, en realidad no cambia nada. Sólo es una especie de bahía, es el lugar de la reconciliación, el beso de la paz».
Leonard Cohen y su mundo de canciones, que parecen estar hechas para provocar el pensamiento y la reflexión. *
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