Cinemateca exhibirá retrospectiva y 5 nuevos filmes

Wadja viejo y nuevo

Cuando al Tadeusz Kantor le preguntaron, a fines de los 70, qué opinaba de Wadja, el director teatral vanguardista fue breve: «Lo detesto». Sin embargo, el resto de los polacos parecía amarlo; era el cine nacional. Y más desde que apoyó al sindicato Solidaridad, por el que –transformado en partido–, fue legislador.

Y no sólo los polacos. En la última ceremonia del Oscar, la Academia de Hollywood le otorgó un reconocimiento por la labor de su vida y su contribución al arte cinematográfico.

La retrospectiva comienza hoy en Sala Cinemateca (Carnelli 1311) con La patrulla de la muerte (de 1957), e incluye Cenizas y diamantes, La flecha blanca, Varsovia, Sansón, La caza de moscas, Paisaje después de la batalla, El bosque de abedules, La boda, La tierra prometida, El hombre de mármol, Las señoritas de Wilko, Sin anestesia, El director de orquesta, El hombre de hierro, Dantón y Un amor en Alemania, que va el martes 14.

Desde la caída del socialismo real en Europa del Este, el realizador completó un grupo de películas que ahora, por primera vez, se exhibirán en América Latina, en la Linterna Mágica (Soriano 1227):

* Korczac (de 1990, el miércoles 8), sobre los últimos días de un maestro que trabajó en el ghetto de Varsovia y terminó en Treblinka. La guerra, el genocidio, una vida ejemplar y una apelación por encima de diferencias raciales.

* Anillo del águila con corona (de 1993, el jueves 9), sobre el destino de los resistentes antinazis no comunistas luego de terminada la segunda guerra. El título alude expresamente a la imagen del águila coronada, símbolo de la Polonia Eterna, que fue eliminado por el Partido cuando ocupó el poder en el país.

* Semana Santa (de 1995, el viernes 10), que opera sobre las relaciones entre la comunidad judía y la población polaca católica, famosamente antisemita. El filme fue un poderoso disparador polémico en medio de un ajetreado proceso de democratización, al referirse a las corrupciones que empiezan a asomar.

* Señorita Nadie (de 1996, el sábado 11) sigue la línea polémica de la anterior, oponiendo a muchacha campesina a ciudadanos polacos contemporáneos que practica el materialismo consumista y el acomodo. No es el filme de un moralista sino de un dramaturgo con cariz sociológico.

* Pan Tadeusz (de 1999, el domingo 12) es, como La boda, veintisiete años antes, una reflexión sobre las raíces del ser polaco, a partir del poema clásico en verso (La boda también era en verso) de Adam Mickiewicz. Una enorme audacia artística.

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