Crónicas del Río de la Plata

El científico británico Charles Robert Darwin (1809-1882) sentó las bases de la moderna teoría evolutiva, al plantear el concepto de que todas las formas de vida se desarrollaron a partir de un lento proceso de selección natural.

Su trabajo tuvo una influencia determinante sobre las diferentes disciplinas científicas, cosechando adhesiones y rechazos de colegas y organizaciones religiosas.

Darwin nació en Shrewsbury (Shropshire), el 12 de febrero de 1809. Tras culminar sus estudios en la Shrewsbury School en 1825, estudió Medicina en la Universidad de Edimburgo.

En 1827, abandonó la carrera e ingresó en la Universidad de Cambridge, con el propósito de convertirse en ministro de la Iglesia de Inglaterra.

Tras graduarse en 1831, el joven Darwin se enroló a los 22 años en el barco de reconocimiento HMS Beagle como naturalista sin paga, con el propósito de emprender una expedición científica alrededor del mundo.

Su trabajo le otorgó la oportunidad de observar numerosas formaciones geológicas en distintos continentes e islas, así como una amplia variedad de fósiles y organismos vivos.

Tras su regreso a Inglaterra en 1836, Darwin comenzó a recopilar sus ideas acerca del cambio de las especies. La explicación de la evolución de los organismos le surgió tras la lectura del libro «Ensayo sobre el principio de la población», del economista británico Thomas Robert Malthus.

Darwin aplicó de inmediato el razonamiento de Malthus a los animales y las plantas y, en 1838, elaboró un bosquejo de la teoría de la evolución a través de la selección natural, en un trabajo que le insumió veinte años.

La teoría completa de Darwin fue publicada, en 1859, como «El origen de las especies por medio de la selección natural», obra referente que removió profundamente los saberes de la época.

En esencia, la tesis sostiene que, por un problema de disponibilidad de alimentos, los jóvenes miembros de las distintas especies compiten intensamente por su supervivencia.

Las especies supervivientes, que dan lugar a la siguiente generación, tienden a incorporar variaciones naturales favorables al proceso de selección natural, las cuales se transmiten a través de la herencia.

En «Crónicas del Río de la Plata y la Patagonia», los historiadores José Pedro Barrán y Benjamín Nahum seleccionan un conjunto de textos del eminente científico británico.

Los escritos contenidos en este libro fueron extractados de una obra mayor titulada «Viaje de un naturalista alrededor del mundo», que compila las experiencias de campo del investigador.

Darwin desembarcó en 1832 en Montevideo, lo que le permitió visitar también locaciones de Maldonado, Minas y Colonia.

En el decurso de su excursión científica por esta región, conoció especies animales y vegetales y también estudió las conductas humanas.

Las impresiones registradas en este trabajo comportan un alto valor testimonial, no sólo por la agudeza de los juicios, sino también por el particular momento histórico que se vivía en nuestro país, cuando gobernaba Fructuoso Rivera y se desarrollaba la primera revolución lavallejista. *

(Editorial Arca)

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