Tiene la Palabra
«Ladran Sancho, señal que cabalgamos» ¡Viejo Rampla! Nobleza para ganar y frente altiva por saber perder
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En forma absolutamente legítima, en los campos de juego como debe ser, Rampla Juniors FC logró su permanencia en Primera División. Para ello contó con un nuevo cuerpo técnico dirigido por Luis «Ronco» López y un plantel de jugadores renovado en su alineación y aptitud ganadora. Comprometido en las últimas posiciones, el equipo rojiverde debió dirimir siete finales. Ganó cuatro partidos, dos de ellos a Central Español y a Miramar Misiones, rivales directos en la tabla por la permanencia. En la hora venció a Bella Vista y finalmente se impuso a Cerrito en los últimos minutos. En gran reacción, después de ir perdiendo 3 a 0 en el primer tiempo, empató con Tacuarembó invicto en el «Goyenola» en el torneo Clausura. Sólo perdió con Nacional y con Danubio. Ante los de la «franja», debió afrontar el encuentro con diez jugadores desde el primer minuto de juego. Aún perdiendo, Rampla jugó, quizás, su mejor partido, siendo vencido muy cerca del final por Danubio que ganó el Apertura, la Tabla Anual y está definiendo el Clausura, cuyo poderío exime de mayores comentarios y realza la actuación de los «picapiedras».
No obstante, desde algún micrófono o cámara de TV -muy pocas voces, por supuesto- arrojaron sombras sobre la legitimidad de la permanencia de Rampla en Primera. El técnico de Rocha expresó a medios de comunicación su sospecha acerca de eventuales «arreglos» en los partidos protagonizados por equipos involucrados en la lucha para evitar el descenso de categoría. Y apuntó directamente a Rampla. Lo hizo sin argumentos y sin convicción. Lamentable desde todo punto de vista, solo fue su opinión. De la misma manera, una ínfima minoría de quienes tienen el privilegio de hablar por un micrófono no necesariamente periodistas ni comunicadores juzgaron la actuación de algún profesional en forma implacable, ética y deportivamente. Gravísimo y sin medir consecuencias irreparables. Estas desafortunadas manifestaciones, fuera de lugar y de contexto, muestran con total crudeza el reiterado alejamiento de los principios éticos y deontológicos que deben regir en una sociedad civilizada. Y esta burda descalificación deja en evidencia la intencionalidad en la tergiversación de los hechos. En ocasiones, se intenta por cualquier medio disimular falta de competencia e idoneidad y justificar fracasos. Otras veces, se subestima a la opinión pública que, como siempre, sabrá discernir sobre la ignorancia de los «formadores de opinión»: saber mal lo que se sabe y no saber lo que debiera saberse y, sin embargo en una evidente antilogía, pretenden hacer creer que son los dueños de la verdad.
Rampla Juniors FC es una de las instituciones más laureadas y de mayor arraigo en la historia deportiva de la República Oriental del Uruguay. Junto al Club Nacional de Football son las únicas instituciones presentes en todas las conquistas olímpicas y mundiales, máximo galardón obtenido por el fútbol uruguayo a nivel internacional. Con la presencia del «Indio» Pedro Arispe, es una de las tres instituciones cuyos defensores capitanearon aquellas inolvidables gestas épicas de la celeste (junto a Bella Vista y Peñarol, representados por José Nasazzi y Obdulio Varela).
Fundado el 7 de enero de 1914, es el primer ganador del Campeonato Uruguayo organizado en 1927 por la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), de acuerdo al laudo dictado por el entonces presidente de la República, ingeniero José Serrato, que puso fin al cisma que había dividido al fútbol celeste.
Entre sus títulos más importantes a nivel local en Primera División, se agregan el Campeonato Especial Oficial de 1926 invicto, el Competencia de 1950 invicto con diez victorias y tres empates, el Competencia de 1955 con ocho triunfos y una sola derrota, el Cuadrangular «Maracaná» en 1951 y el Cuadrangular Oficial en 1953. Es, además, campeón Uruguayo de Copa en 1969, tras vencer en las eliminatorias a Peñarol 3 a 2, en la semifinal 5 a 3 a Nacional en alargue y en la final a Danubio 3 a 1.
A nivel internacional jugó en trece países de América, siete de Europa y tres de Asia. En el continente americano actuó en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Perú y Venezuela. En Europa actuó en Alemania, Dinamarca, España, Francia, Holanda, Inglaterra y Portugal. En Asia se presentó en China, Israel y Turquía.
En sus giras al exterior, Rampla Juniors FC es una de las instituciones que ha alcanzado mayor índice de efectividad al lograr el 60% de los puntos en disputa: 76 victorias, 34 empates y 46 derrotas, en un total de 156 partidos. Una de sus giras más memorables fue la realizada en 1929 por Europa, donde logró vencer a equipos de la jerarquía del Olympic de Francia, al Tennis Borussia de Alemania, al Ayax de Holanda y al Benfica de Portugal. De esa primera incursión en el viejo continente aún conserva el récord de nueve partidos consecutivos sin perder, con ocho victorias y un empate. En 1956 volvió a presentarse en Europa con gran suceso y consiguió la primera victoria de un equipo uruguayo en Inglaterra, al derrotar al Portsmouth por 3 a 1.
En la actualidad y a pesar de su dramática situación económico financiera que pone nuevamente en riesgo su futuro deportivo, Rampla Juniors FC sigue siendo uno de los equipos de mayor convocatoria en el país superado, claro está, por Nacional y Peñarol. Apoyado por su consecuente parcialidad, transita con dignidad el camino iniciado por sus fundadores, fiel al legado de Angel Rosso, inmortalizado en el himno de Rampla Juniors FC: «Nobleza para ganar y frente altiva por saber perder».
«Nadie debe escribir (decir) como periodista lo que no puede decir como caballero». Esta afirmación del periodista Walter Williams constituye un principio clave, intransferible e innegociable para quienes tienen el privilegio y la responsabilidad de trabajar en el periodismo y la comunicación, en todas sus manifestaciones. Por ello, tan válido como siempre, el viejo proverbio suizo que nos enseña que «Las palabras son enanos, cuando los ejemplos son gigantes».
MIGUEL AGUIRRE BAYLEY – SOCIO VITALICIO Nº 378
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