De Orletti al chalet Susy
Ahora se juega a otro proyecto que continúa indagando en el pasado reciente de la historia uruguaya, aquel simulacro terrorista realizado por las Fuerzas Armadas en 1976 que permitió seguir recibiendo el apoyo financiero de Estados Unidos en la supuesta «lucha contra la subversión».
El caso es bastante conocido pero conviene pasar revista a los detalles: A mediados de la década del 70 el senador Edward Koch propuso al Congreso estadounidense que se suspendiera la ayuda económicomilitar a todos aquellos países del Cono Sur en donde ya no existiera la amenaza subversiva. El pedidodocumento fue denominado «enmienda Koch» y puso en aprietos a más de un Estado dictatorial, especialmente a Uruguay, que recibía unos diez millones de dólares al año como apoyo estratégico. Es así que un grupo de militares ideó la gran farsa, involucrando a una veintena de compatriotas detenidos desaparecidos, que habían sido secuestrados y permanecían en la tenebrosa Automotora Orletti en Buenos Aires, para que «aparecieran» nuevamente en nuestro país «complotando contra las instituciones establecidas» a través de un circo cuidadosamente montado por las fuerzas represoras.
El documental de Alejandro Figueroa indaga estas circunstancias en forma meticulosa y reconstruye, detalle a detalle, la historia detrás de la historieta gracias a los testimonios de algunos protagonistas. Estas voces que desnudan la cruda verdad pertenecen a Sergio López (militante de la Resistencia Obrero estudiantil), Edelweiss Zahn (de la Organización Popular Revolucionaria «Treinta y Tres Orientales») y Alicia Cadenas (militante del ROE), quienes reproducen su odisea personal, pero que también forma parte de la realidad histórica de un nefasto período que nos tocó vivir. En medio del denominado «Plan Cóndor», los prisioneros fueron llevados clandestinamente en este primer vuelo desde Buenos Aires hasta Montevideo, donde llegaron a pasar por la Base Militar N° 1, la casona de Punta Gorda conocida como el «infierno chico», las dependencia del Servicio de Información y Defensa del Ejército hasta el ahora célebre chalet «Susy», situado a veinte kilómetros de Montevideo, en el balneario Shangrilá, de la Costa de Oro. En ese lugar el gobierno de facto había montado un escenario terrorista con armas, panfletos y hasta túneles para hacerle creer a la población (y especialmente a Estados Unidos) que el cuco subversivo seguía latente. En una «operación relámpago», los mismos prisioneros que fueron depositados en el chalet fueron «capturados» nuevamente por las fuerzas del orden en medio de una exposición mediática muy fuerte que reavivó el clima de convulsión en nuestro territorio. Así «blanqueados» por la información y el «debido proceso», los desaparecidos «aparecieron» y fueron utilizados por los integrantes de la OCOA (los denominados «Oscares» o «los 300″: Medina, Gavazzo, Cordero, Arab, etcétera) para continuar recibiendo financiación norteamericana. El circo total. Además de los aportes ya mencionados, Figueroa recibe el análisis históricopolítico de personalidades de la talla del periodista Samuel Blixen, el antropólogo Daniel Vidart y otros militantes como Juan Carlos Mechoso (Federación Anarquista Uruguaya) para rearmar un rompecabezas que, junto a las imágenes de archivo, nos acerca parte del verdadero Uruguay que henos dejado atrás. Imperdible. *
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