Tiene la palabra

Conflicto con Argentina

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El problema de dejar que los problemas se acumulen es que después, cuando se los quiere corregir, se pierden de vista las raíces y las razones que fueron el origen de los mismos, y decidir cómo confrontarlos se transforma en un gran problema.

Es así como este asunto de las papeleras se transformó básicamente en dos asuntos para los argentinos que han venido imponiendo una estrategia que el silencio uruguayo permitió construir. El primero que este asunto es un asunto ambiental, y el segundo que Uruguay violó el Estatuto del Río Uruguay.

Ya nadie habla de las motivaciones económicas que movieron al gobernador Busti a comenzar esta cruzada, ni nadie habla de los acuerdos uruguayos argentinos que culminaron en que Bielsa como canciller y Kirchner como Presidente, presentaron hace ya más de dos años una Rendición de Cuentas donde este tema se daba por convenido.

Las negociaciones con el facilitador en España, otra iniciativa argentina, luego de que los primeros resultados en la Corte Internacional de Justicia (también iniciativa argentina) no fueran de su agrado, culminaron al decir de los protagonistas «con auspiciosas posibilidades», y uno se pregunta , ¿auspiciosas por qué?

Uruguay es el único que ha hecho otra vez un esfuerzo, porque se había dicho que no se negociaba con puentes cerrados, y se está negociando, y los puentes cerrados.

Se acuerda que los contenidos de estas negociaciones no se utilizaran en la Corte Internacional de Justicia, y esto es una barbaridad porque con esto se acota el marco de los análisis e investigación que tiene que hacer la Corte para decidir sobre el problema del reclamo argentino.

¿Es esto conveniente?

Porque la Corte pudiera decir que no puede dirimir el asunto, sencillamente porque habrá temas que no se podrán incluir en el proceso jurídico y sin esos elementos no se puede juzgar.

Es más, la Corte si no tiene la totalidad de los instrumentos de evaluación, puede declararse incompetente para juzgar. También la Corte puede decidir que mientras estas negociaciones continúen, se suspende el proceso para decidir.

¿Es esto inteligente?

Hemos leído con atención un material de 30 páginas entregado por el senador Larrañaga al Presidente, como propuesta de acción para resolver el conflicto. El contenido es muy elaborado, pleno de conocimiento en materia de convenios y Derecho Internacional, que propugna mejoras en la forma de manejar los asuntos ambientales, y la cooperación regional para garantizar el mantenimiento de una calidad ambiental en las cuencas de los ríos más importantes de la región en particular del Río Uruguay y más superficialmente en la cuenca del Plata.

Pero se olvida de mencionar la esencialidad de que para que esto funcione, tiene que haber un reconocimiento de los derechos del Uruguay en esta materia por parte de Argentina, que no la hay, y de que los asuntos a convenir tienen que tener reciprocidad. Y de que esa misma reciprocidad se debe aplicar a todos los asuntos compartidos que hay que revisar y aceptar lo que por justo se tenga que acordar.

Es más no se menciona en absoluto que si de violaciones a Tratados o Estatutos se refiere, Uruguay tiene una cartera de reclamos enorme, con daño patrimonial causado, soberanía uruguaya desconocida y derechos compartidos ni siquiera considerados como tales por la República Argentina.

Lo que queremos expresar es que hay una falta de coherencia total en como hoy se está encarando este asunto, y recalcar que ya hay una historia larga de actitudes argentinas de desconocer los derechos del Uruguay, y que si hoy que están abiertas las puertas para que una entidad internacional intervenga y contribuya a imponer justicia en estas materias, dejar pasar la oportunidad se puede catalogar de «mala praxis», y de negligencia.

CIMARRON ORIENTAL

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje