Neuronas y neurosis

Siguen las vacaciones en la TV

Es mentira. Absoluta, ilevantable mentira. Casi todos los uruguayos sostienen que para nuestro país el año recién comienza una vez pasada la Semana de Turismo y que a partir de allí nos ponemos las pilas para recorrer el año. Están muy equivocados. Porque, la televisión va en contra de todo. No abre su temporada hasta dentro de un par de meses y continua su siesta pesada, desganada.

El otoño empeoró al verano. Si en el estío se creaban algunos programas sobre ese calorcito y el mundo playero y el Carnaval ganaba su buen lugar en todos los canales abiertos, el entretiempo otoñal muestra un abandono aterrador.

Vamos por partes. En lo que tiene que ver con la programación nacional las televisoras privadas no han incorporado nada ­bueno, apareció «Subrayado» los sábados en versión comprimida­ y todo lo que se ofrece son los mismos productos que aguantaron el verano, ya sea los matinales «Buen día Uruguay», «Con mucho gusto» y «Bien despiertos» y en la noche continuaron «Bendita TV» y «Sólo para reír» o algún título menor. Los informativos, claro, no tienen licencia.

El cine ha sido uno de los grandes ganadores de las carteleras de estos días. No por la bondad de los títulos, sino por la cantidad. Hay 31 espacios dedicados al séptimo arte.

Con el récord del 10 con 15 películas distribuidas en la semana y con un segundo récord de ofrecer siete filmes seguidos los sábados que le ocupan en matiné, noche y trasnoche todo su tiempo de salida al aire.

Los uruguayos encuentran allí un vacío de trabajo, aunque, sin duda, vale reconocer el mérito de incorporar en medio de «esas cintas» la versión reducida de un nuevo «Subrayado», con lo que se vence la vieja regla sobre que en esos días no sucede nada y no hay nadie para verlo. Muchos, siempre, se preguntaron porqué ese día no había informativos. Por descanso semanal conjunto, por supuesto, pero no muy admisible porque cosas siempre pasan y no tiene mucho valor ver los domingos y los lunes las mismas noticias repetidas, vicio que no cambia, aclaramos, por esta nueva salida del 10. Piense en los goles en el fútbol. Cómo y cuántas veces los ve. Sin duda, en puchitos los domingos y luego todos una y otra vez reiterados en todos los informativos que se vean hasta el lunes de noche.

Los sábados, volviendo a la invasión de cine, Teledoce deja que la tarde también se vaya en viejos títulos, pero sólo con tres películas, a las que suma una a medianoche.

Monte Carlo tiene dos los sábados de tarde y una al final de la programación. Este canal prefiere las matinés dominicales, con tres filmes en la tarde y otro en la noche.

Lo que ganó espacio el verano pasado fue el ingreso de las seriales estadounidenses, que casi todos han visto meses o años atrás en la tele por cable en los canales internacionales. Varias de ellas cumplen con el clásico estilo estadounidense aunque otras se desbarranquen en la bodriez mayúscula.

Han aparecido «Oz», una de las más fortachonas, con sus historias de la cárcel; «Desaparecidos» («Without a trace») que suele mover bien los hilos de una acción policial tras gente que desaparece, generalmente en secuestros; dos de las tres franquiciadas «CSI», la de Miami y la de Las Vegas, con sus historias sobre cómo encontrar que un pelo es más largo que el de la víctima o un hilo de una franela aparece al lado del muerto y de allí se llega a descubrir al asesino; hubo algunos capítulos de «Lost», esa aventura de unos sobrevivientes de un accidente aéreo que van encontrando enemigos y usted debe seguir las pistas de un envase con una cara o un tiburón con una marca, que nadie ve, claro, porque es como aquello tan viejo de «buscar la marca en el orillo»; «Supernatural», un ejemplo de lo que preocupa al pueblo del norte, o sea las extrañas apariciones de otros mundos o los fantasmas que andan en cantidad en varias series que no han llegado, por suerte.

Y cansan «Walker Texas Ranger», «El Comisario Rex», «Policías en acción», «Flipper», «El superagente F86″ y tantas otras de las cuales los televidentes conocen la trama y recitan los diálogos, de viejas que son.

Hay telenovelas para todos los que quieran llorar cientos de días con las eternas dudas de si los muchachitos se querrán al final. Se fue «Sos mi vida», con Natalia Oreiro, pero apareció «Son de fierro», con Osvaldo Laport, como gran promesas de atracción para los programadores. También en hora central, «Zorro, la espada y la rosa», un incansable héroe que sigue dándole dólares a los productores.

Las grandes incorporaciones de estos días no son de acá. Son porteñas. Los monstruos argentinos están de vuelta. Este lunes vuelve «Videomatcht» con sus dos poco originales series de «Bailando por un sueño» y «Patinando por un sueño» y la figura de Marcelo Tinelli, que tiene su público fiel aunque sea un insoportable gritón. Ya volvió «Susana Giménez», que ahora hasta tiene un circo que recorre toda Argentina. Lo visto hasta ahora es igual a 20 años atrás. Le acompaña, sigue con ella, Antonio Gasalla, con la eterna viejita, y a veces hay por parte de éste algo rescatable, algo.

Apareció también «Televisión Registrada», una tontera que se suma al estilo de «Los profesionales de siempre» e «Intrusos del espectáculo», tirándose bombas entre ellos, para su diversión exclusiva y donde solemos ver los anticipos de la mayor bobería, «Gran Hermano 2007″, donde unos muchachotes quieren ser famosos y no les da el cuero para ser más que patanes. Por suerte ya quedan pocos en la casa, todos cariñosos. Un par de meses de aguante y chau.

Lo que sea nacional en horario central privado, ausencia total. Siguen preparándose para sorprendernos, quizás.¿Hasta cuando?

En el canal oficial, Televisión Nacional, no hay tampoco cambios. Pero como casi toda su programación es nacional, se perdona. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje