Sospechas y silencios
Dina Díaz es profesora de Literatura, además de desarrollar una vasta actividad como coordinadora de talleres de experimentación y creación literaria.
Entre sus obras publicadas cabe destacar, en el género poético, «De los modos de morir» (1986) y «Desde este lugar otro» (1991). Además, editó la novela «Una ventana para el pájaro» (Ediciones 2005).
Algunos relatos de su autoría han sido incluidos en diversas antologías y publicaciones periódicas de Uruguay y Argentina. Actualmente, posee un libro de cuentos que permanece inédito.
En «Sospechas y silencios», la autora nos ofrece, una vez más, la oportunidad de adentrarnos en su mundo poético, particularmente rico en emociones e imágenes que evocan en el lector la esencia misma de las cosas.
Haciendo gala nuevamente de su fina sensibilidad, la escritora construye un conjunto de obras intimistas y personales, en las cuales demuestra su madurez literaria, tanto en las temáticas escogidas como en el refinamiento estilístico y conceptual.
Si bien resulta una tarea tan ardua como estéril catalogar cabalmente la poesía de Dina Díaz o descubrir formas y estructuras que puedan servir para etiquetar su obra, cabe valorar su capacidad para crear sus propios parámetros, inventar estilos y jugar con distintas tonalidades formales.
Aunque los poemas seleccionados varían en cuanto a temáticas, aspectos formales y conceptuales, se evidencia una clara unidad poética, que podemos apreciar recién al leer el conjunto de los textos.
Dina Díaz no se vale de un registro poético único, sino que muta constantemente, aunque sin perder la esencia y los rasgos que definen su identidad literaria: la emoción, ya sea liberada, reprimida, cercenada o evocada en detalles y la recurrente presencia de objetos cotidianos que parecen atesorar voces y ecos de otros tiempos.
No es sencillo componer obras poéticas aparentemente caóticas, sin métrica ni rima definida, apelando, en muchos casos, al lenguaje coloquial y a la voz nada rimbombante de la expresión pura y sin oropeles.
Sin embargo, la creadora logra su propósito con creces, mediante una poesía de particular fuerza expresiva y sin ambages, en la cual podemos reconocernos y reconocerla.
Las piezas poéticas que integran este volumen aluden, ciertamente, a las emociones más primigenias del ser humano: el amor, la angustia, la creencia o la duda sobre la existencia de dios, la incertidumbre y el temor ante la muerte, la melancolía por la perdida irreparable, el arrobamiento amoroso, el éxtasis erótico y romántico y otros sentimientos igualmente cercanos a todos nosotros.
Para entablar su comunicación con el lector, Dina Díaz no recurre a frases grandilocuentes de pretendida sabiduría, ni apela a metáforas rebuscadas, desbordantes de vocablos llamativos que muchas veces convierten a la poesía en un complejo galimatías, en el cual se pierde la emoción y el contenido.
Aunque su estilo es siempre llano y frontal, hay siempre un extremo cuidado en la construcción estética, la explícita contundencia de las imágenes y la profundidad de conceptos.
Dina Díaz posee de una voz literaria fresca y armoniosa, pero madura y potente al mismo tiempo.
En algunos casos, se percibe una deliberada economía de palabras e imágenes, que en nada minimiza la elocuencia e intensidad del discurso poético.
«Sospechas y silencios» apela a la sensibilidad del lector, en un itinerario creativo que reflexiona sobre los temas vertebrales de nuestra peripecia vital.
(Ático Ediciones)
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