Entre conflictos propios de la convivencia y el regreso de Rocky Balboa cuadrilátero
Con Jude Law, Juliette Binoche y Robin Wright Penn en los roles protagónicos «Violación de domicilio», dirigida por Anthony Minguella, se centra en una serie de robos, tanto de objetos como emocionales, con el telón de fondo de la cultura y la geografía cambiantes de Londres. Allí, Will (Jude Law) y su amigo Sandy (Martin Freeman) administran una floreciente empresa que recientemente se ha mudado a King’s Cross y que llama la atención de una banda de ladrones.
Will, harto ya de una nueva violación de la propiedad privada, persigue a uno de los jóvenes ladrones, Miro (Rafi Gavron), y así llega al apartamento que éste comparte con su madre Amira (Juliette Boinoche), una refugiada de Bosnia. Por su parte, Will vive con su novia Liv (Robin Wright Penn), quien está preocupada por su problemática hija de 13 años, Bea (Poppy Rogers).
Will se hace amigo de Amira para continuar investigando el delito, pero la amistad entre ellos toma un giro inesperado. Amira no tarda en descubrir que Miro fue quien robó la oficina de Will y sospecha de las verdaderas intenciones de éste en su relación. Ganada por el miedo, comienza a chantajearlo para proteger a su hijo. Con su vida en crisis, Will se embarca en un apasionado viaje hacia el lado más oscuro de la ciudad y de sí mismo.
El regreso de Rocky
La otra película que se estrena hoy es «Rocky Balboa», en la que el ex campeón del mundo de boxeo de los pesos pesados, lleva décadas retirado del ring. La trama de esta nueva película del famoso Rocky, cuenta que tras haber perdido a su esposa Adrian a causa de un cáncer, él no puede dejar de pensar en todo lo que ha vivido junto a ella a lo largo de su vida. Todavía habita en el viejo barrio que le vio crecer. A pesar de lo mucho que el mundo ha cambiado él sigue siendo el mismo tipo. Es el dueño de un restaurante italiano con el nombre de Adrian, donde la gente acude para oírle contar anécdotas. Su hijo ha alcanzado ya la edad adulta y a pesar de los triunfos de su padre se avergüenza de él.
Sin embargo, no quiere que sus últimos años de vida sean los de un antiguo campeón ya olvidado. Se siente vacío, como un «guerrero sin guerra», por lo que solicita de nuevo la licencia para boxear. Tras superar las pruebas médicas le niegan la licencia para pelear, aunque finalmente se acaba aceptando su petición. Su deseo era el de crear un centro juvenil con el que entrenar a jóvenes aficionados al boxeo.
Mientras, en el mundo del boxeo el actual campeón de los pesos pesados, Mason Dixon, es despreciado por los aficionados a este deporte debido a sus combates rápidos y aburridos, donde su rival apenas tiene ocasión para caer abatido sobre la lona. La falta de un rival a la altura de Dixon y la mediocridad de los existentes lleva a la creación de un programa virtual, con el que se comprueba quien sería vencedor si Mason se enfrentara al legendario Rocky Balboa. El programa da por vencedor a Balboa y eso despierta una gran expectativa
Para tratar de mejorar la imagen de Dixon y su relación con el público, su entrenador piensa en un combate de exhibición contra Rocky Balboa. Se realizaría en Las Vegas y la mitad de las ganancias serían donadas a causas benéficas. Rocky se muestra sorprendido al conocer la propuesta, ya que era diametralmente opuesta a lo que él pretendía hacer con su vuelta al ring. Aún así, Rocky acepta el reto para demostrarse así mismo que puede volver a luchar, para sacar «la bestia negra que tiene dentro» como le dice a Paulie. Habla también con su hijo, con el que se reconcilia y acompaña durante su entreno y el combate final.
Rocky viaja a Las Vegas junto a Paulie, su entrenador Duke y una antigua amiga (Marie) con su hijo Steps. Los especialistas no confían en el legendario luchador, al que no le auguran siquiera que aguante dos asaltos frente a Dixon debido a que ya tiene más de 50 años de edad. Tras un inicio bastante desalentador del combate, donde Rocky solo consigue conectar 9 de 13 golpes frente a los 59 de 69 de Mason, casi pierde por KO en el segundo asalto. Cuando parece que el fin del combate está cerca, Dixon se rompe la mano izquierda y Rocky aprovecha para poner tierra de por medio. Comienza así un nuevo combate, mucho más igualado, donde los dos púgiles brindan un gran espectáculo al público allí presente como a los telespectadores.
El combate acaba como estaba previsto, al finalizar los diez asaltos, y Rocky le da las gracias a Dixon por haberle brindado esta oportunidad. El combate lo gana por puntos Dixon, aunque a Rocky poco le importa. La película acaba como empieza, con Rocky sentado frente a la tumba de Adrian y dándole las gracias por ayudarle a conseguir volver a pelear. *
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