Las vidas ajenas
La vida es la síntesis de una extensa ecuación de causalidades, que siempre determinan el destino y el a menudo paradójico itinerario existencial de las personas.
Sin embargo, resulta innegable la permanente incidencia de circunstancias fortuitas, que pueden modificar radicalmente el curso de los eventos.
Esas situaciones que nacen del vientre de la casualidad, han tenido una particular gravitación en los procesos históricos y hasta en la construcción de las grandes transformaciones sociales.
El determinismo, que se aplica casi siempre como herramienta para el estudio del correlato de la historia, también influye en las peripecias individuales.
Aunque se nutre particularmente de la insustituible materia prima de la imaginación, la literatura abreva también con singular frecuencia de la realidad.
En «Las vidas ajenas», que cosechó el Premio Primavera de Novela 2005, el escritor español José Ovejero manipula sabiamente los hilos de la paradoja, construyendo un sólido relato poblado de imprevistos.
Esta es una historia de vidas cruzadas por el destino, en la cual el autor acota considerablemente el margen de lo previsible, con el propósito de desafiar la imaginación del lector.
Apelando a múltiples personajes, el narrador va edificando el cuerpo de un relato cuya tensión dramática está pautada precisamente por lo inesperado.
El protagonista central de la historia es un poderoso empresario con negocios en todo el mundo que, frecuentemente, rozan la ilegalidad.
Su confianza está depositada en un abogado que tiene la cualidad de resolver cualquier problema que se presente y parece tener todas las situaciones bajo control.
Hay otros dos personajes que tienen empleos precarios y vidas grises y una madre soltera y agotada, que aguarda en vano la llegada de la felicidad afectiva a su vida.
La mera presentación de todas estas criaturas literarias representa, en más de un sentido, el agudo contraste entre la opulencia y la seguridad y la extrema fragilidad de seres irredentos y perdedores.
Sin embargo, la aparición de fotos comprometedoras y varias misteriosas llamadas anónimas, modifican radicalmente el paisaje de la aparentemente inalterable situación.
Ahora, quienes se sentían muy seguros bajo su paraguas de poder comienzan a experimentar un irreprimible temor, cuando avizoran que su paraíso terrenal puede mutar en el peor de los infiernos.
Transformando a cada personaje en protagonista central de su propia historia, José Ovejero construye una novela sólida e impactante.
Más allá del mero envase y el discurso literario, la mayor virtud del autor es la tensión dramática que imprime a su relato y la construcción de los turbulentos micromundos humanos.
Mediante una prosa concisa pero no menos elocuente, Ovejero diseña un complejo escenario de conflictos, en el cual abundan los silencios que gritan y la urgencia de seres que procuran escapar de vidas agobiadas por la rutina y el desencanto.
«Vidas ajenas» es una novela coral, que penetra la epidermis de la condición humana, reflexionando sobre los límites de la moral, el terrible flagelo de la corrupción y la resurrección de la esperanza. *
(Editorial Espasa)
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