Crónica de un intento de dejar atrás el pasado y empezar una nueva vida
La infinita tragedia de los Balcanes continúa generando un cine valioso, que se ocupa del costo humano de un conflicto que ha durado décadas.
Las referencias a Shakespeare (quien es parafraseado desde el título) y también un acercamiento humano a personajes en conflicto caracterizan a un filme valioso cuya trama se ubica en Serbia, en el invierno de 2004. El protagonista, llamado Lazar, regresa a su casa tras diez largos años de ausencia. Es un hombre diferente que ha recuperado su libertad, ha decidido liberarse de la carga de su pasado y comenzar una nueva vida en un país que también busca un futuro mejor. El apartamento donde vivía está ocupado ilegalmente por una mujer y la hija de ésta, una niña autista de 12 años, refugiadas de Bosnia. Entre estos tres seres marginados por la sociedad surgirá una afinidad muy especial.
La estética realista de Paskaljevic ( La otra América, Como barril de pólvora) se sirve de abundantes primeros planos para mostrar las secuelas y desastres que la guerra ha causado en unas gentes inocentes, ahora desubicadas en la vida. Rostros llenos de expresividad, silencios que trasmiten tristeza y soledad, panorámicas llenas de poesía recuperan un universo derrumbado del que el autismo de la niña Jovana opera como metáfora bastante nítida. Los tres protagonistas tienen que vencer la resistencia a vivir su propio mundo interior: Lazar lucha por superar el trauma del episodio que lo envió a prisión y que le sigue quitando el sueño, Jasna debe recuperar su confianza hacia los hombres tras el abandono de su marido, y Jovana tiene que esforzarse por hablar con voz propia, sin repetir maquinalmente lo que oye. Sin embargo, la sociedad también vive su propio autismo, hermética al perdón y a la reconciliación.
Parte de la convicción del filme deriva del hecho de que de alguna manera los actores se interpretan a sí mismos: no es casual que la película les adjudique sus nombres reales (sin ir más lejos, Jovana es realmente una niña autista). Una puesta en escena casi documental recoge la atmósfera de violencia que se respira en la zona.
Y la impresión de autenticidad se refuerza gracias a unas interpretaciones frescas, sinceras y sobrias (que sugieren una adecuada interiorización del drama por parte de los actores), y especialmente una espléndida dirección de actores, sobre todo con la niña. Esa visión poética está teñida, empero, de aires trágicos, casi shakesperianos, que dan el sentido al título y a la representación teatral de las niñas autistas: Paskaljevic deja que el fatalismo se haga dueño de la historia y lo expresa mediante miradas llenas de ternura, diálogos escuetos y silencios elocuentes. El Premio Especial del Jurado y el de la organización católica Signis (ambos en el festival de San Sebastián) se han fijado en el resultado.
El filme podrá verse a partir de mañana y hasta el 14 de febrero a las 17.35, 19.30 y 21.25 horas (los sábados se agrega un trasnoche a las 23.20 hs.) *
SUEÑO DE UNA NOCHE DE INVIERNO (San zimske noci). Serbia-Montenegro 2004 Dirección: Goran Paskaljevic. Libreto: Filip David y Goran Paskaljevic. Fotografía: Filip David y Goran Paskaljevic. Música: Zoran Simjanovi. Fotografía: Milan Spasic. Montaje: Petar Putnikovic. Producción: Goran Paskaljevic y Lazar Ristovski. Elenco: Lazar Ristovski, Jasna Zalica, Jovana Mitic, Danica Ristovski, Boda Ninkovic, Nenad Jezdic, Lav Gersman, Ljiljana Jovanovic, Fedja Stojanovic, Jovan Ristovski.
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