Hacia el fondo del mar
El director Jonathan Mostow se encarga de revivir el escenario bélico de la Segunda Guerra Mundial, más concretamente la confrontación entre submarinos y destructores en el turbulento Oceáno Atlántico.
El filme se denomina U-571 y tiene como protagonistas a Mattew McConaughey, Harvey Keitel, Bill Paxton y Jon Bon Jovi.
El planteo de personajes es simple y remite al más clásico cine de matiné: el mal son los nazis, los buenos los estadounidenses.
Los motivos de los primeros son la codicia y un deseo casi innato de hacer el mal, los segundos son guiados por el desprendimiento y los buenos sentimientos en general.
U-571 es una vuelta a los planteos visuales del tradicional cine bélico y una suerte de consecuencia liviana de filmes previos más importantes como La delgada línea roja o Rescatando al soldado Ryan. A diferencia de la reflexión intimista de la primera y la colosal épica de la segunda, la dimensión psicológica de U-571 se reduce a una descripción más o menos convencional de los personajes centrales y poca cosa más.
Eso sí, hay un gran despliegue visual que justifica el precio de la entrada, en las batallas que las máquinas de guerra y sus tripulantes libran.
El mayor mérito del director Mostow es saber construir un pasatiempo que logra transmitir una agobiante sensación de claustrofobia, lejana sin embargo de la opresión casi física que provocaba su hermana mayor, El barco de Wolfgang Petersen.
Compartí tu opinión con toda la comunidad