Se va un pedazo de la historia del cine
Carlo Ponti había producido más de ciento cuarenta películas, entre ellas «La Strada», de Federico Fellini, y «Doctor Zivago», de David Lean.
Ponti, quien estuvo casado por más de medio siglo con la diva del cine italiano Sofía Loren, tuvo con ella dos hijos, Carlo y Edoardo.
Nacido el 11 de diciembre de 1912 en Magenta, cerca de Milán, Carlo Ponti comenzó a producir películas a inicios de la década de 1940 y se asoció después con otro célebre productor de la época, Dino De Laurentis, produciendo exitosas y taquilleras películas como «La Strada», de Fellini, el primer filme italiano que ganó un Oscar en Hollywood, en 1954.
Con De Laurentis financió filmes que marcaron la historia del cine mundial, como «Blow up», «Zabriskie Point» y «Professione reporter» de Michelangelo Antonioni, así como «Una jornada particular» y «Brutos, feos y malos» de Ettore Scola, y el «Oro de Nápoles» de Vittorio De Sica.
A mediados de los años de 1950 se enamoró perdidamente de Loren, entonces una joven actriz que había ganado un concurso de belleza, y se convirtió en el artífice de su fama mun-dial, acompañándola y produciendo filmes de talla internacional, como «La orquídea negra» de Martin Ritt y «Lady L» de Peter Ustinov. Ponti protagonizó un escándalo internacional al decidir casarse con Loren en México (por poder) en 1957, cuando aún estaba oficialmente casado con su primera esposa, Giuliana Fiastri, por lo que fue condenado en Italia por bigamia. Para resolver sus problemas jurídico familiares, Ponti optó por la ciudadanía francesa y obtuvo el divorcio, entonces prohibido en Italia. Finalmente se casó en 1966 con Loren, de cuya unión nacieron en 1968 y 1973 sus dos hijos.
Conocido por su temperamento autoritario y decidido, que lo conducía con frecuencia a enfrentarse con los directores de cine, fue un gran innovador. «Se va un pedazo de la historia del cine, un hombre que supo imponerse en Estados Unidos y en el mundo», comentó ayer Aurelio de Laurentis, hijo de su ex socio.
Ponti cursó estudios de derecho y debutó en 1940 en la compañía ATA, para la que produjo tres de sus películas más acertadas del período de la guerra: » Tiempos pasados» (M. Soldati, 1941), «Sissignora» (F. M. Poggioli, id) y Giacomo idealista (Alberto Lattuada, 1943). Después trabajó para la Lux Film, en la que financió varias obras destacadas del neorrealismo: «La flecha en el flanco» (Lattuada, 1944), » Dos cartas anónimas» (M. Camerini, 1945), » Un americano de vacaciones» (L. Zampa, id.), » Vivir en paz» (id., 1946), » La pimpinela blanca» ( La primula bianca, C. L. Bragaglia, 1947), «Amantes sin amor» (G. Franciolini , id.), «Los mise-rables» (R. Freda, 1948), «Juventud perdida» (P. Germi id.), «Sin piedad» (Lattuada, id) «Fuga en Francia» (Soldati, id), » El molino del Po» (Lattuada, 1949), «Renunciación» (Zampa, id.), «El emperador de Capri» (L. Comencini, id), » Aquel bandido soy yo» (Soldati, 1950) y «Corazón sin fronteras» (Zampa , id).
En 1950 fundó una compañía de producción con D. De Laurentis, la Ponti-De Laurentis. En 1961 Carlo Ponti dirigió «La campesina», película por la que Sofía Loren recibió un Oscar y fue consagrada como diva mundial. En Hollywood produjo para la Paramount las primeras películas estadounidenses de su esposa: » Orquídea negra» (Matt Ritt, 1959), «Esa clase de mujer» (Sidney Lumet, id.), » El pistolero de Cheyenne» (George Cukor, 1960) y » Dos mujeres» (Vittorio De Sica). Esta ;ultima le permitió a la estrella conseguir otro Oscar. Por una serie de problemas con el fisco italiano, transfirió sus actividades a Canadá, desde donde supervisó coproducciones internacionales. Su actividad continuó hasta 1990, cuando produjo la serie de televisión «Sabato, domenica, lunedi», de Lina Wertmüller, y en 1998 «Liv», de Edoardo Ponti. Falleció el 10 de enero en un hospital de Ginebra, Suiza, donde residía desde hace varios años junto a su esposa. *
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