Carlo Caracciolo, un apasionado de los diarios que quiere salvar Libération

El rico empresario italiano Carlo Caracciolo, de 81 años, uno de los fundadores del influyente diario La Repubblica, quien aportará capital decisivo para salvar el diario francés Libération, es desde hace medio siglo una de las figuras más importantes del mundo editorial de Italia.

Cofundador en 1976 junto a Eugenio Scalfari del diario laico y de centro-izquierda La Repubblica, Caracciolo es actualmente presidente honorario del grupo editorial Espresso, uno de los más poderosos y ramificados de la península, propietario a su vez del rotativo, la revista Espresso y la casa editorial Mondadori.

El «príncipe empresario», como suelen llamarlo, es descendiente directo del príncipe Castagneto, tiene el título de duque de Melitto y en 1991 fue uno de los protagonistas de la dura batalla contra Silvio Berlusconi, entonces magnate de la televisión con grandes ambiciones editoriales, quien no había entrado aún en política.

Cercano a la familia Agnelli por el matrimonio de su hermana con Gianni Agnelli, dueño y señor de Fiat, Caracciolo fue miembro de la Resistencia italiana contra la ocupación nazi de Italia durante la segunda guerra mundial.

El gusto por escribir y por el periodismo le brotó muy joven, hacia los 18 años, y al término de la segunda guerra mundial se trasladó a Estados Unidos, país de proveniencia de su madre, donde terminó sus estudios en la Universidad de Harvard.

En 1951 se abrió camino en el mundo editorial y en 1956 se convirtió en accionista mayoritario de Espresso, que publicaba la revista homónima. Veinte años más tarde, en 1976, fundó con Scalfari La Repubblica, hoy en día el segundo diario más vendido del país después del Corriere della Sera, y a la vez propietario de una decena de periódicos locales.

En 1988, el grupo Espresso entró a formar parte de la editorial Mondadori, entonces dirigida por Carlo de Benedetti, quien actualmente es el presidente del grupo Espresso.

«Quise ayudar a salvar un diario bello y noble. Si muere un periódico como Libération, Francia perdería una voz importante», comentó a la AFP.

Caracciolo, autor de un libro sobre su vida publicado en 2005 con el título «El editor afortunado», es también un mecenas del arte: en los jardines de su finca de Toscana (centro) se encuentra el «Jardín del Tarot», realizado por la artista francesa Niki de Saint Phalle.

El aporte de Caracciolo para salvar el diario cofundado por Jean Paul Sartre, que según la prensa italiana será de cerca de cinco millones de euros, permitirá al grupo italiano entrar por primera vez en el mercado editorial francés. *

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