El gran John Scofield, hoy en el Solís
Guitarrista conocido mundialmente por su versatilidad, Scofield ha sabido transitar exitosamente por los senderos del jazz, el rock, el soul, el blues, el funk y el hip-hop, y ha condimentado sus expresiones con referencias al groove, el rhythm and blues, la música oriental y los timbres, sonoridades y efectos de la fusión electrónica.
Scofield nació en Dayton, Ohio, el 26 de diciembre de 1951. Arrancó escuchando a Chuck Berry y los Beatles, luego a B.B.King y Otis Rush, después llegó al jazz con Wes Montgomery y Jim Hall. «Entré en el Berklee College of Music en 1972 y allí me pusieron por primera vez en el camino correcto. Estuve dos años y medio fascinado con los ejecutantes de saxófonos. Practicaba todo el día transcribiendo los solos de John Coltrane y los reproducía en mi guitarra. Lo mismo hice con trompetistas como Lee Morgan y también con tecladistas. Por lo que no es extraño que en medio de un concierto aparezcan frases en mis solos que muestran esas influencias».
Cuando salió del Berklee tuvo la fortuna de participar en un concierto en el Carnegie Hall junto a Gerry Mulligan y Chet Baker.
Otros jazzistas con quienes trabajó en las décadas de los años 70 y 80 fueron Charlie Mingus en el disco Three or four shades of blues y Jay McShann en The last of the blue devils (ambos de Atlantic, 1977), George Adams y Don Pullen en Live at Montmartre (Timeless, 1985), Gary Burton y Michael Brecker en Times like these (GRP, 1988) y Joe Lovano y Charlie Haden en Time on my hands (Blue Note, 1989).
«Cuando estuve de gira con la banda de Billy Cobham y George Duke, a mediados de los años 70, estuve inmerso seriamente en la fusión», le dijo a Bill Milkowski en una entrevista de «Guitar World». «Pero allí yo mantenía esas líneas de saxo que había aprendido. Después de los conciertos volvía a mi cuarto y escuchaba mis cintas de Joe Henderson, Coltrane, Miles Davis. Me enloquecía con ellos.»
En 1980 formó un excelente trío con Steve Swallow y Adam Nussbaum. Sin embargo su mente se abrió y sus ideas descubrieron nuevos horizontes cuando integró el conjunto de Davis entre 1982 y 1985, no sólo como guitarrista sino también como compositor. «Miles fue mi favorito, antes y ahora. No hubo nadie como él. Fue un músico enamorado del jazz, al que le dio toda su energía, su talento y sentimiento. Estar con él fue para mí una lección de humanidad y la oportunidad de formar parte de un esplendoroso proceso creativo».
En los años 90 llegarían sus dúos con Bill Frisell y Pat Metheny, su álbum con Joe Henderson So near so far (elegido como mejor disco de jazz en el año 1993), su celebrado A Go Go con Medeski Martin & Wood y sus varios trabajos con músicos de diversos estilos. Sea cual fuere la fusión en la que estuviera enfrascado, Scofield mantuvo su integridad artística: «Conozco las teorías musicales, pero no pienso en ellas cuando estoy tocando. Trato de expresar lo que siento en el momento, lo que me brota del corazón. Si vamos a tocar música improvisada, eso es lo que hay que hacer: dejar que la música fluya con toda naturalidad».
Las entradas están a la venta en la Red UTS, Palacio de la Música, CD Warehouse y Red Pagos, y en la boletería del Teatro Solís desde las 17 horas hasta quince minutos antes del comienzo del concierto. Los precios oscilan entre $ 400 y $ 800, con descuentos especiales para institutos y músicos. Existe plan de pagos con tarjeta Visa y la información al respecto se brinda por los teléfonos 900 90 32 y 1950-1856, o por el correo electrónico [email protected] *
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