El detalle
* Yo soy mi propia mujer (1991). Entre el documental y la ficción, la historia de Charlotte von Halsdorf, travesti en la ex-RDA. Un retrato humano entrelazado con una reflexión sobre política y sexualidad (hoy).
* Sobrevivir en Nueva York (1989). Un documental sobre tres alemanas que viven en Nueva York pero también el retrato de una ciudad contradictoria y fascinante, su gente, sus calles, su brillo, la miseria, el contacto humano y la soledad (mañana).
* El Einstein del sexo (1999). Drama biográfico con elementos de ficción y hasta una cuota de humor ácido marca von Praunheim sobre el sexólogo Magnus Hirschfeld, quien fundó en Berlín en 1897 la primera agrupación gay e investigó el mundo del sexo (viernes 6 y sábado 7).
* Anita Berber – La danza del vicio (1987). Entre la farsa y la tragedia, la historia real de Anita Berber, bailarina nudista de los cabarets berlineses de la décda del veinte, que escandalizó y provocó a los buenos burgueses con sus danzas de «vicio y horror» (domingo 8).
* No es perverso ser homosexual, perverso es el contexto (1970). La odisea de un joven que se inicia en el universo gay berlinés en los años setenta. un punzante cuestionamiento del homosexual «burgués» y una provocación para abandonar los baños y salir a la calle. Un film de tesis (lunes 9.
* Los virus no saben de moral (1985). La primera película alemana de ficción sobre el sida. Una comedia negra ambientada en el ambiente de los gays y travestis berlineses en los primeros tiempos del pánico, con puntas contra la medicina y la prensa sensacionalista (miércoles 11).
* El almohadón salchicha (1970). Una comedia Kitsch-trash. Un manual sobre cómo sobrevivir en la sociedad de consumo, con humor, acidez y sarcasmo (jueves 22).
* ¿Puedo ser su bratwurst, por favor? (1999). El actor porno Jeff Stryker llega a Hollywood, alquila una habitación en un motel, y desencadena diversas fantasías, casi todas sexuales. Una comedia sobre el canibalismo, con tipos insólitos (jueves 12).
La muestra se realiza con la colaboración del propio von Praunheim, quien proporcionó los filmes, y el Instituto Goethe de Montevideo.
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