Tiene La palabra
Carta abierta a las autoridades del MSP
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Soy Maico David Silva Padilla, del departamento de Cerro Largo, tengo 33 años.
Después de buscar sin tener la posibilidad de solucionar nada, me dirijo a usted porque ya no sé más qué hacer. El Hospital de Melo me atiende desde chico y desde el año 1999 cambió para siempre mi vida, y la de los que me rodean, porque me diagnosticaron sida o sea VIH. El problema no es lo que me diagnosticaron, sino que siento que fui tomado del pelo, digo esto porque mi problema empezó con una infección y al no recibir tratamiento se transformó en algo más serio como lo sé, por los síntomas, que no son los mismos que el sida. Tengo un poco de anemia, fiebre poco elevada y se me cae el cabello, gracias a Dios llegué hasta acá pero necesito solucionar algo o todo va a estar peor, porque el hospital no me da la debida atención y todavía se enojan conmigo. Una cosita más: en abril de este año me fracturé la mandíbula, consulté y me pidieron fecha a Montevideo más concretamente al Hospital Pasteur y recién en diciembre me hicieron ir, y como el hueso de la cara ya había soldado me dijeron que podían rellenarme, pero no volvería a ser el que fui porque el hueso no se podía tocar. El hospital se lavó las manos y me perjudiqué yo, por eso acudo a tan prestigioso medio para llegar a las autoridades del MSP, porque acá no arreglo nada.
MAICO DAVID SILVA PADILLA – C.I. 4.309.305-4
La izquierda y la derecha cumplen cabalmente su papel histórico
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La izquierda siempre se opuso a todo, eran los campeones del no. Parte medular del discurso rosado, casi nos convencieron que podría ser cierto, por eso, cada tanto les votábamos algo, sobre todo en las crisis para sacarle las castañas del fuego y salvar el país. Ellos siempre aplicaron las mayorías regimentadas, manitos rosadas levantadas al unísono, eso sí, figurando como integrantes de colectividades distintas, blandiendo trapos de distinto color y gritando vivas a la heroica Paysandú o a los mártires de Quinteros. Tienen que mantener la imagen de matrimonio divorciado, irreconciliables, aunque hagan el amor todas las noches a escondidas, porque se quieren, son la misma carne, son la derecha.
Ahora unidos en el dolor por la pérdida irreparable del gobierno, se oponen salvajemente a todo. Por suerte el pueblo uruguayo es sabio y le otorgó mayorías parlamentarias al Ejecutivo, de lo contrario ya estarían los lacallinos, palo y palo en las cuchillas, alborotando al igual que los opositores a Evo. En este bendito país usamos eufemismos como que estamos aprendiendo a gobernar, que podemos meter la pata (nunca la mano en la lata), que están gobernando con prepotencia, fuera de la Constitución, etc. qué fácil sería asumir que la derecha y la izquierda están cumpliendo cabalmente con su papel histórico de representar intereses socioeconómicos contrarios y difícilmente conciliables. Claro, no se debe hablar de lucha de clases pues se pueden despertar viejos fantasmas. Pero qué razón tenía Carlitos cuando hablaba del viejo topo de la historia.
GASTON – C.I. 973.097-7
Holocausto, armas atómicas y asesinatos selectivos
Señor Director de – LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En una conferencia internacional efectuada en Teherán se expresaron opiniones de diversa procedencia (incluidos sectores judíos «ultraortodoxos») cuyo denominador común es la negación del holocausto del pueblo judío. El presidente de Irán Mahmud Ahmadinejad se ha inscrito notoriamente en esa tendencia regresiva y contraria a la ampliamente documentada verdad histórica. Juan Gelman lo refuta citando un verso del poeta Paul Celan: «Como si la tumba de seis millones de judíos no hubiera sido el aire».
Pero por cierto el presidente iraní no está solo. Un artículo de Egon Friedler publicado el viernes 15, consigna que en el cónclave de Teherán participó entre otros el profesor francés Robert Faurisson, que es catedrático de Lyon II. El año pasado se publicó por la Découverte de París una reedición corregida y aumentada de la obra del profesor Pierre Vidal-Naquet titulada «Les assassins de la mémoire», que polemiza contra las tendencias negadoras del holocausto, entre ellas precisamente la sustentada por Faurisson. En el prefacio de esa edición de 2005 se citan las conocidas opiniones de Jean Marie Le Pen de que la existencia de las cámaras de gas «es un punto de detalle en la historia de la Segunda Guerra Mundial». Hace unas semanas la TV francesa difundió un debate entre representantes de varios partidos con vistas a las elecciones presidenciales de 2007. Y allí estaba Le Pen, que volverá a ser candidato (no se olvide que en 2002 pasó al segundo turno, desplazando a Lionel Jospin) y sustentó en esencia, y en tono desafiante, las mismas concepciones de extrema derecha. Por tanto el tema no se remite solamente a un pasado histórico, sino que asume una quemante actualidad.
En el artículo mencionado, al hablar de las posiciones del presidente iraní el autor menciona «su desafío a Occidente en la cuestión nuclear». ¿Le parece bien que a Irán se le pretenda negar el desarrollo de energía nuclear (según ellos para uso pacífico y desarrollo energético) y que Israel amenace con por lo menos 50 bombas atómicas en una región transformada en un polvorín? Con el agravante de que científicos israelíes eminentes que denunciaron esa política belicista fueron a dar con los huesos en la cárcel por largos años.
Junto al artículo citado se inserta una información según la cual la Corte Suprema israelí otorgó autorización al ejército para que prosiga los asesinatos selectivos contra militantes palestinos. Como se sabe, el Tsahal viene practicando desde hace años los asesinatos colectivos y selectivos contra los palestinos, causando millares de víctimas en Cisjordania y la franja de Gaza. Dinamitaron sus viviendas y le pasaron con los tanques por encima a militantes pacifistas. Al hacerlo, no le pedían permiso a nadie, sino que cumplían órdenes emanadas de las máximas autoridades militares y civiles. No era una actitud incidental, era una política aplicada con saña sistemática. Ahora la Corte Suprema, después de cinco años de papelerío leguleyo, les extiende la bendición. Ignoro qué opinará el autor al respecto, pero creo conveniente reflexionar sobre estos hechos cuando se reaviva la memoria sobre los crímenes horrendos del nazismo.
JUAN P. ROCCA – C. I. 1.822.656-6
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